Regalar o no regalar computadoras
La discusión sobre si conviene o no regalar computadoras a estudiantes de escasos recursos renació con el anuncio de la firma de un convenio de la Fundación Quirós Tanzi y el Ministerio de Educación Pública para entregar máquinas del programa OLPC a escolares ticos.
Tuve el gusto de asistir a la conferencia de prensa y el gusto aún mayor de ver a un grupo de estudiantes utilizando las máquinas y recibiendo -de ellos- su explicación sobre para qué y cómo la utilizan.
Existen distintos argumentos para rechazar este tipo de proyectos; usualmente se agrupan usualmente bajo tres ideas principales: los niños tienen otras carencias (pupitres, comida), dentro de poco no las tendrán (las robarán, las venderán) y, por último, no están preparados para sacarle provecho. Casi irónicamente, estas críticas vienen de personas que ya tienen acceso a la tecnología...
Tal vez en algunos casos específicos las críticas puedan tener cierto asidero, pero considero que la manera en como le estará llegando la tecnología a los niños en esta ocasión marca muchas diferencias.
En este caso, estamos hablando de una fundación patrocinada por una familia de importantes recursos económicos que tiene el sueño de llevar 25.000 computadoras a igual cantidad de niños en todo el país. Que una empresa familiar haya pensado en que parte de su plan de responsabilidad social empresarial debe ir por el camino de dar acceso a la tecnología a estudiantes de pocos recursos es digno de reseñar.
Después de proyectos anunciados y atisbos de promesas políticas, el Estado costarricense no pudo garantizar el acceso a una computadora por cada niño. Ahora, una empresa toma la batuta y da una opción seria para tratar de organizar el esfuerzo de todos aquellos que pensamos que la tecnología puede marcar una diferencia en el desarrollo cognitivo de un chico. No es para todos los chicos, pero, en nuestro contexto, 25.000 máquinas no es un número despreciable.
Como si fuera poco, se han dado cuenta que la computadora no lo es todo y tienen previsto (y ya lo están haciendo) inversiones tanto en la infraestructura de los centros educativos donde estarán los estudiantes beneficiados, como talleres para su utilización a los profesores, para que aprendan a sacarle provecho a las máquinas.
Más allá todavía, no han pensado en cualquier máquina, han pensado en una máquina de OLPC, equipos que, además de funcionar con software libre (muchos de nosotros no interactuamos realmente con software libre hasta cuando nos interesamos en el tema, cuando ya éramos alumnos universitarios), están pensados para construir el conocimiento, no para leer, aprender y repetir como el famoso lorito.
Las máquinas irán a las casas. Así, muchos padres conocerán "eso" que llaman Internet. Sus hijos les podrán abrir los ojos al mundo y probablemente entonces estén más motivados para -a pesar de las dificultades económicas- hacer lo posible para que sus hijos sigan estudiando para insertarse en ese mundo que comenzarán a conocer mediante esa pequeña pantalla.
Negarle a un niño esa oportunidad por miedo a un robo es como no permitirle ir a la escuela todos los días por miedo a que los rapten y abusen de ellos, como ya ha pasado. Pensar que necesitamos que todos los centros educativos públicos tengan infraestructura de primer mundo antes de tener una computadora es condenarlos a prácticamente nunca tener una sola computadora.
Acciones concretas como la de la Fundación Quirós Tanzi son las que pueden marcar un antes y un después en la vida de muchos niños. La tecnología por sí sola ya hubiese dejado una marca, pero el proyecto integral que presentan promete unir lo mejor de las máquinas con lo mejor del intelecto humano. Ojalá que su proyecto sea un rotundo éxito y logren el apoyo que necesitan.
Yo, por mi parte, espero poder tener el gusto de darle seguimiento a este tema durante el camino.