Muchos menos ticos quieren cambiarse de operador
El domingo publicamos en La Nación un resumen de una encuesta realizada por Demoscopía para el Viceministerio de Telecomunicaciones.
Entre muchos datos interesantes, el que más me llama la atención es la baja notable de las personas que quieren cambiarse de operador de servicios celulares.
Hace un año, era el 20% de los consultados, es decir, un quinto de la población, el que decía querer cambiar de operador. Ahora, un año después, ese número bajó a 5%.
¿Por qué pasó esto? Creo que muchos de los que querían probar a otros operadores ya lo han podido hacer, de manera directa o de manera indirecta. Actualmente es muy barato fácil y comprar un chip prepago para probar el servicio al menos por algunos días con cualquier operador. Quien no lo ha hecho directamente es muy probable que conozca a alguien que sí lo haya hecho y a quien le haya podido hacer las preguntas del caso sobre cómo está el servicio.
Así que ya nos conocemos. Ya sabemos cómo son ellos y ellos saben cómo somos nosotros, los consumidores. Por eso creo que Movistar y Claro la tendrán difícil por ahora para robarle más clientes a Kölbi. Y, mientras no haya una mayor competencia en precios, la situación no va a variar mucho.
Lo que sí podría influir es la llegada de la portabilidad numérica, es decir, la posibilidad de que usted cambie de operador manteniendo el mismo número. Creo que hay muchos que no se han planteado el cambio porque simple y llanamente no quieren perder el número.
Sin embargo, la portabilidad ha sufrido atraso tras atraso, así que es mejor esperar con paciencia y, por ahora, no apostarle demasiado.
En este mismo contexto, no es despreciable que el 17% de las personas que cambiarían de operador lo habría por Köbil. Esas son personas que, o nunca antes de la apertura habían tenido celular, o personas que tuvieron, se pasaron y ahora estarían dispuestas a regresarse. ¿Cuántas están en cada grupo? La encuesta no lo señala. Lástima, porque habría sido un dato valiosísimo de analizar.