Las 'webs' del Gobierno no aprenden a mejorar
El Incae acaba de presentar la más reciente edición de un estudio que se dedica a analizar anualmente la calidad de los sitios web de ministerios, entidades autónomas, municipalidades y otras oficinas del Gobierno.
De manera general, en una escala de 1 a 100 donde 100 es lo mejor, los sitios web del Gobierno se sacaron un 48. Aunque, según la escala del Incae, esto equivale a un "OK", a mí me parece que más bien está reflejando un "malo, pero podría ser peor". El estudio completo se puede bajar aquí.
Conversé con el creador de este estudio, Juan Carlos Barahona, sobre por qué los sitios del Gobierno se sacan esta nota tan baja y me decía que los está afectando mucho la falta de interactividad; por ejemplo, la posibilidad de realizar un trámite complejo en línea. El 92% de las webs no ofrecen interacción y son poco más que un folleto colgado en Internet.
Creo que no tenemos idea clara del verdadero potencial de la Internet en Costa Rica. Ya pasamos la etapa de la popularización de la red de redes: ya tenemos a más del 50% de la población con acceso a Internet. Además, ya pasamos también la etapa de la educación más básica: ya sabemos qué es Internet y cómo ingresar a una página. Al mismo tiempo, tenemos una herramienta valiosísima, la Firma Digital, que nos permite hacer transacciones de muy alto nivel en Internet (legalmente solo se excluyen actos personalísimos como heredar y casarse).
Entonces, ¿qué está pasando? No debemos generalizar demasiado, sino más bien analizar caso por caso, algo que permite precisamente este valioso estudio, que señala los puntos fuertes y los puntos débiles de cada sitio en su lista.
No obstante, parece ser un problema general el que muy pocas autoridades y encargados de páginas web le están poniendo atención a este trabajo del Incae. Solo así se justifica que la nota promedio en la edición 2008 de este trabajo fuera 46 y que dos años después esté en 48; es decir, que apenas si registre un avance mínimo en 24 meses.
Ante esta situación, concuerdo con una frase del documento que señala: "La barrera no es tecnológica, lo difícil es abandonar el modelo mental y jerárquico de la era industrial".
Una institución, por pequeña que sea, puede implementar un plan de mejora, a dos o tres años plazo, aún con un presupuesto que solo contemple el aumento correspondiente a la inflación: una buena web se relaciona con creatividad y conocimiento y no exclusivamente con grandes recursos financieros, como nos lo demuestran a diario muchos diseñadores independientes o de fundaciones y ONG de pequeña escala.
Más que dinero, lo que falta es conciencia de que mejores sitios web en el sector público, con posibilidad de interactividad, pueden aumentar la competitividad del país y que ese aumento de la competitividad puede influir en el crecimiento económico, con el consecuente aumento en el bienestar social.
Además, si estamos de acuerdo en que la tramitología es uno de los grandes males costarricenses a erradicar, ¿por qué no buscamos parte de la solución digitalizando los trámites y evitando que las personas pierdan su tiempo haciendo fila tras fila en decenas de oficinas? En dos años, muy poco se ha avanzado en este sentido, si confiamos en el estudio del Incae.
Ojalá que este año, finalmente, este índice sea tomado en serio para la creación de planes de mejora.