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ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN: OCTUBRE DEL 2005 Internet Profesores indios ayudan a estudiantes de EE.UU. por Internet Nirmala George y Martha Irvine. Cochin, India. AP. Unas pocas estrellas titilan aún en el cielo antes del amanecer, cuando Koyampurath Namitha llega a trabajar a un tranquilo suburbio de esta ciudad del sur de la India. Son apenas las 4.30 de la madrugada, toma una taza de café, y se une a más de una decena de colegas, cada uno de ellos sentado en un cubículo con una computadora y audífonos. A más de 11.000 kilómetros de distancia, en Glenview, en las afueras de la ciudad de estadounidense de Chicago, es la noche del día anterior y Princeton John, de 14 años, permanece sentado frente a su computadora, descalzo y preparado para su lección de una hora de geometría. El estudiante de colegio secundario se coloca un par de auriculares con micrófono y hace un clic en su programa de computación que lo conectará a través de la internet con su maestra particular, Namitha, a miles de kilómetros de él físicamente. El sistema se denomina 'e-tutoring' (enseñanza electrónica), otro ejemplo de cómo las comunicaciones modernas y la abundancia de asiáticos educados que perciben bajos salarios están ampliando los límites de la subcontratación de trabajos y haciéndose un lugar en la vida de los estadounidenses, ya sea reemplazando tarjetas de crédito perdidas o ayudando a reparar una computadora descompuesta. Princeton es uno de los miles de estudiantes de colegios secundarios de Estados Unidos que acude a la ayuda de profesores particulares en la India. "¿Hola Princeton, cómo estás? ¿Cómo estuvo tu examen?", le pregunta Namitha. "Hola ... estoy bien", le responde Princeton. "Estuvo bien". Namitha trabaja para una empresa llamada Growing Stars, cuyas sedes están en Cochin y Fremont, California. Princeton y su hermana Priscilla, de 12 años, se comunican a través de la internet con su profesora de matemática dos veces por semana. El saludo termina rápidamente y de inmediato aparece en la pantalla del computador una hoja con tareas de geometría. La maestra y el alumno hablan entre sí, se escriben mensajes y utilizan lápices digitales para trabajar en los problemas, realizar gráficos y borrar errores. Princeton garabatea sobre algo que parece una almohadilla para el mouse de la computadora y la imagen aparece en la pantalla de Namitha. Puede también utilizar un escáner para enviar copias de las asignaciones o las páginas de manuales que necesita le ayuden a comprender. "Aquí vamos", dice Princeton, al comenzar una lección sobre líneas paralelas y ángulos complementarios en su casa. En su escritorio hay muñecos plásticos del Ratón Mickey y Minnie y la Estatua de la Libertad. En las paredes, cuadros con fotos de su familia, incluyendo sus abuelos que, coincidentemente, viven en la India. Su madre, Bessy, le ofrece jugo de naranja y galletas dulces. "La India tiene muy buenos profesores, especialmente de matemática y ciencias. Además, se trata de temas en los que no repercute la cultura, por eso es relativamente fácil para los profesores indios enseñarlos", sostiene Kiran Karnik, titular de la Asociación Nacional de Empresas de Programas de Computación y Servicios. Las clases de apoyo por la Internet son un área que muestran un enorme potencial de crecimiento. La mayor parte de las empresas se niegan a hablar de sus ingresos. Pero Shantanu Prakash, director ejecutivo de Educomp Datamatics, con sede en la India, estima que las empresas indias que ofrecen apoyo escolar por la Internet ganaron unos 10 millones de dólares en el 2004, el 80% proveniente de Estados Unidos. Esto representa un pequeño cambio en la industria de tecnología de información de la India, un negocio que se sustenta principalmente en la tercerización y que está cambiando empleos de los países occidentales por otros más económicos en el extranjero. Los ingresos anuales de exportación provenientes de la subcontratación de estos servicios ascendieron a 17.200 millones de dólares en el último año fiscal. Pero cerca de una decena de empresas de programas de computación de la India piensan que los servicios de apoyo escolar por la Internet prosperarán en los Estados Unidos, donde preocupa la caída del nivel académico. El primer negocio de tutoría por Internet comenzó hace menos de tres años, y miles de profesores indios ayudan a estudiantes estadounidenses en materias como matemática, ciencia e inglés por entre 15 y 10 dólares la hora, comparado con los 40 a 100 dólares que cobran los profesores particulares en Estados Unidos. Las empresas indias se han beneficiado con la creciente industria de apoyo escolar financiada por el gobierno estadounidense, que el año pasado tuvo ingresos cercanos a los 2.000 millones de dólares. Ese crecimiento se debe especialmente a una legislación que obliga a los colegios a evaluar a los estudiantes en matemática y lectura cada año, desde el tercer al octavo grado. Si bien las empresas de apoyo escolar extranjeras son una competencia para otras similares que existen en Estados Unidos, la Asociación Nacional de Educación -una organización profesional que representa a millones de maestros estadounidenses- apoya con entusiasmo el uso continuo y amplio de la educación a distancia, de acuerdo con un comunicado y sus lineamientos para alentar la enseñanza de calidad en clases y en la Internet. "Sin embargo, no todos los estudiantes tienen acceso a la Internet en sus casas", dijo Denise Cardinal, portavoz de la asociación. "Pensamos que todos los estudiantes deberían tener a su disposición un buen apoyo escolar y buenos colegios públicos, sin tener en cuenta el ingreso familiar", sostuvo. La familia de Princeton, al igual que la de otros estudiantes de colegios secundarios, paga sus propias cuentas de profesores particulares, y lo considera como una forma de acceder a mejores universidades a un costo menor. La mayoría de los profesores de Growing Stars ganan unos 230 dólares mensuales. A pesar de algunas fallas en el sistema, la madre de Princeton, Bessy Piusten, está conforme con los resultados. Sus hijos han obtenido mejores calificaciones desde que comenzaron con sus clases con maestros particulares a través de la Internet, hace dos años. Al final de la clase, Namitha le dejó a Princeton problemas para que resuelva antes del próximo encuentro. "¡Tareas!", protesta Princeton. "Está bien, está bien. Pero sin las tareas, la vida sería maravillosa", expresa. Princeton admite que con sus clases particulares, "la matemática me resulta ahora fácil". Tal vez algún día, agrega, pueda ver a su profesora a través de una pantalla de vídeo. Pero de cualquier manera prefiere a un tutor por la Internet que a uno en persona. "Si le contesto mal a esa persona, no me hará nada", asegura riéndose. "De esta manera es mucho mejor". En la internet: Growing Stars Inc.: www.growingstars.com NIIT Technologies Ltd.: www.niit.com Educomp Datamatics Ltd.: www.edumatics.com
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