Soñar no cuesta, lo difícil es materializar los sueños, dice Raúl Cabezas, joven empresario de la comunidad de Santiago de Paraíso, en Cartago, quien desde hace dos años está metido de lleno en la industria alimentaria con su empresa Productos Doña Grace.
A sus 27 años, él dedica sus energías y recursos a elaborar alimentos congelados a base de yuca, y repartirlos casa por casa o en supermercados de la zona. Con ayuda de su hermana que es administradora, su meta, para el 2013, es llegar a todo el país. Para ello, espera por un crédito para comprar un camión y contratar un rutero.
Cuando tenía 19 años, por falta de experiencia debió cerrar un negocio de reparación de equipos de cómputo. “Me tocó trabajar dos años en el sector público, pero logré ahorrar dinero y entonces, conversando un día con la mamá de mi novia, que tiene una fábrica de tortillas en San Carlos, decidí poner una sucursal en Cartago”, recuerda.
No obstante, al poco tiempo de producir tortillas, se percató de que los productos congelados con yuca y otros similares podrían depararle más ganancias y le cambió el rumbo a su compañía.