Modelo Salud, ese es el nombre de la empresa que desde hace poco más de un año pone a latir con fuerza el corazón de Karla Vargas, estudiante de 24 años de la carrera de Promoción de la Salud Física de la Universidad Nacional (UNA).
Tras recibir un curso de emprendimiento, logró exponer su idea de negocio en una feria y ganar el segundo lugar en la categoría de servicios. Así, hace dos meses, pudo ingresar a la incubadora de empresas de la UNA, recibir capacitación, salir del país y concursar en eventos internacionales.
“Y todo esto, apenas es el principio, no me imagino lo que está por venir”, expresa, ilusionada. En realidad, ella, lo que sueña es con poner a andar una empresa que se enfoque en promover la salud física y mental de los empleados de oficinas y centros de llamadas, mediante actividades que compensen el estrés, la fatiga muscular y el cansancio típicos de este tipo de trabajos.
“En esos sitios el promedio de la gente ronda los 21 años y muchos de ellos, por el ritmo de vida que llevan, se exponen a sufrir enfermedades como obesidad, diabetes, hipertensión, etcétera. Mi empresa, busca aconsejarlos para que cambien hábitos”, argumenta esta vecina de Guadalupe, Goicoechea.
A su juicio, uno de los obstáculos que afrontan los jóvenes a la hora de emprender, es que la educación en el país no enseña a la gente a ser creativa.