“Mi mamá nunca ha perdido la esperanza de que los hubieran acusado de algún delito y los condenaran a 25 o 30 años. Ella espera todavía verlos pasar por esa puerta, pero –es muy duro decirlo– para mí ya ellos están... Ya los perdimos: son demasiados años”.
Así resumió Johnny Morales Vargas, hijo de Omer Morales y hermano de Giovanni, el sentimiento de su familia tras 29 años de insistente búsqueda.
“Lo que queremos es que por lo menos salga a relucir qué pasó, que se sepa la verdad. Aquí hay muchas cosas ocultas”, dijo Johnny Morales, quien siguió los pasos de su padre y también es trailero.
Para esta familia, que vive en Goicoechea, el golpe fue doble pues Omer, como regalo por graduarse del colegio, se llevó para Guatemala a su hijo Giovanni, quien tenía 18 años.
Golpe. Mayra Vargas Quesada, de 70 años, esposa de Omer, dijo que, tras la desaparición, su vida cambio de forma radical pues su marido era quien mantenía la casa mientras ella cuidaba a los seis hijos.
“Como le digo, me quedé sin dinero, sin nada de dónde agarrar. Fue esperar y esperar... Ya son 29 años y nunca apareció”, expresó.
Precisamente, por las penurias económicas, los hijos menores (Johnny y Máinor) debieron salir del colegio y dedicarse a trabajar.
Máinor Morales recordó que en estos 29 años han hecho infinidad de gestiones, pero siempre reciben respuestas que no los convencen.
“Tal vez la gente piense que uno quiere una indemnización por tantos años: no. Lo que reclamamos es que se digan los nombres de quienes fueron los responsables de que ellos nunca llegaran a su casa.
”Estamos seguros de que el barco nunca naufragó porque, siendo tan grande, ¿cómo nunca apareció ni un pedazo de madera? Se siente uno tan impotente... Incluso, algunos se han aprovechado y vienen a dar pistas falsas para sacar dinero”, concluyó Máinor Morales.