Por diferentes circunstancias cada uno de ellos no continúa actualmente en el programa. Sin embargo, el cariño y las muestras de apoyo que reciben del público en la calle se mantienen intactas, como si nunca hubieran salido de la pantalla.
Alejandro Camacho, Loretta Quintana, Joao Paolo Olivato, Stephanie La Peke Quesada y Douglas Walters son cinco caras que pasaron por el programa de concursos Combate, de canal 11, y hoy le sacan punta a la vitrina que significó ser parte de esa familia.
Cada uno maneja sus proyectos por separado pero en lo que todos coinciden es que el haber integrado uno de los programas estrella de Repretel les ayudó a impulsar sus proyectos personales.
Que lo diga Douglas Walters, recién contratado como locutor de la nueva radio Extrema 102.3 FM, quien antes de haber pasado por las cámaras de televisión, ayudaba a su madre y hermano económicamente con múltiples trabajos.
“Soy un pulseador. Recuerdo que le ayudaba a vender empanadas a mi mamá porque teníamos una sodita. También abrí una academia de artes marciales mixtas, fui escolta de seguridad y jugué fútbol en segunda división con Orión Cartaginés”, relató Walters, sobre cómo se ganaba el pan.
Ahora el excombatiente naranja está de lunes a viernes en cabina de 2 a 6 p. m. en la nueva emisora, y afirmó que está muy contento pues sigue teniendo mucha interacción con el público, pero desde la radio.
“Para mí Combate ha sido un trampolín. Gracias al programa me di a conocer y ahora hasta como modelo de marcas me llaman, antes ni pensarlo. Todas estas bendiciones de trabajo son para demostrar que la mal llamada clase baja podemos salir adelante poniéndole. Yo vengo de un barrio muy difícil. Mis orígenes son bien humildes, pero luchando con humildad podemos salir adelante”, expresó.
Otra de las consentidas por el público infantil y juvenil es la palmareña Loretta Quintana.
Ella se montó su propio negocio y se encarga de la confección, diseño y venta de su marca de sandalias, llamada Lorequ.
“Ahorita estoy muy metida en lo que son mis sandalias. Promocionando la marca y al mismo tiempo haciendo nuevos productos, estamos diseñando una nueva línea porque se han consumido muy bien gracias a Dios. Hasta el momento tenemos ocho puntos de venta: en Liberia, Carillo, Sámara, Pérez Zeledón, El Roble de Puntarenas, Grecia, Palmares, y próximamente en el Real Cariari. Las tiendas me contactan y yo les ofrezco el producto”, comentó.
Quintana aceptó que aunque ya no cuenta con la ventaja de salir a diario en televisión, trata de sacarle provecho a su imagen.
“Creo que no me perjudica el hecho de ya no estar en tele. Uno crea una imagen y por dicha el cariño de la gente con la que me topo me demuestra que aún permanezco en la memoria de las personas”, expresó Loretta, quien se graduó de bachiller en Turismo.
Antes de entrar al espacio, confesó que hacía eventos como bailarina y modelo de piso, pero no era tan reconocida como al día de hoy.
En el caso de Joao Paolo Olivato, más conocido como JP, regresó a su trabajo antes de integrar el espacio de entretenimiento, la diferencia radica en que ahora acapara más clientes y su imagen se extendió, por medio del modelaje, a otro tipo de mercado, el infantil.
“Paso rotando por siete gimnasios durante una semana como instructor personal y de zumba. Sigo en lo mismo, lo que cambió es que ahora las señoras me saludan, adolescentes o niños me piden fotos. Eso hizo que me llamen marcas más afines con ese público como bebidas gaseosas y demás, para animar, como ocurrió en los Carnavales de Puntarenas, donde saludaba y la gente se te acercaba”, dijo Olivato.
“Yo era poco conocido, pero con esto le llegué a otro público, a uno más joven. No me considero modelo, lo mío es el baile, pero creo que mi actitud hizo que congeniara con la gente. Esto me abrió muchas puertas”, relató el brasileño.
Para Alejandro Camacho, el rubio quien estuvo en dos momentos (primero fijo y luego reemplazando a otro compañero) en este formato, la exposición en televisión nacional puede ser un arma de doble filo, según su comportamiento.
“Si uno piensa que por solo estar ahí sin hacer nada le sale mucho trabajo, eso sería mentira. Depende en cómo uno se muestre y la percepción que el público se haga de uno. Sin mencionar nombres, una vez fui a un castings con otro colega y dijeron: te quiero a vos pero no al otro por ser repugnante. Así que el secreto está en qué imagen le proyectás al público”.
Camacho entró al programa siendo un estudiante universitario y en el camino le ofrecieron eventos como modelo. “Aprendí a hacer de todo, uno nunca tiene que decir nunca”, afirmó el rubio.
Finalmente, una de las más mimadas de la primera generación, Stephanie La Peke Quesada , añadió que, aunque su prioridad en este momento es dedicarse a su bebé, Samuel, ha sacado provecho de la imagen que construyó ahí.
“Es increíble el cariño que le toman a uno. Incluso cuando salí porque estaba embarazada todo el mundo estaba al pendiente. Nunca me separé de la gente. Combate me ha abierto muchas oportunidades, y me enseñó a madurar y ser más responsable. Personalmente he colaborado en varios eventos benéficos en mi pueblo, San Ramón”.