Washington (AFP). Un cambio de líder sin apertura democrática en Cuba es insuficiente para mejorar las relaciones con los Estados Unidos, según el portavoz del Departamento de Estado, Patrick Ventrell.
“ Obviamente un cambio de liderazgo sin que haya reformas democráticas que le garanticen a la población la posibilidad de elegir libremente a sus propios líderes, no será un cambio fundamental en Cuba. Seguimos esperando el día en que los cubanos vivan en democracia y gocen de las libertades de expresión y de asociación sin miedo a represalias”, dijo Ventrell.
La reacción estadounidense se da luego de que el presidente cubano Raúl Castro anunciara que dejará el cargo en 2018. El mandatario designó a Miguel Díaz-Canel como vicepresidente y posible sucesor.
Los Estados Unidos y Cuba rompieron sus vínculos diplomáticos desde 1961.