De niño visité el volcán Rincón de la Vieja y conocí las fumarolas, escuchando de lejos el aullido de los congos. Desde entonces quedé maravillado por los volcanes de mi provincia y sospechaba que su majestuosidad y sus retumbos anunciaban riquezas entonces insospechadas.
Hace poco más de un año visité el proyecto geotérmico Las Pailas, que toma el calor de las entrañas de la tierra y lo convierte en energía eléctrica. Pude constatar cuánto ha avanzado la tecnología y cómo los seis proyectos existentes proveen el 14% de la electricidad que requiere Costa Rica.
Esto es fundamental en tiempos de cambio climático, cuando el agua escasea y tenemos inviernos cada vez más secos y veranos más complicados, todo lo cual dificulta la generación hidroeléctrica y obliga a quemar petróleo para generar electricidad (factor térmico). En 2012, esperábamos que el embalse Arenal alcanzara el 80% de su capacidad y no superó el 62%. Eso alcanza para el verano del 2013, pero no resistiríamos otro invierno de pocas lluvias y enfrentaríamos problemas en el verano del 2014: habría que quemar más petróleo, y los combustibles fósiles son caros y contaminantes.
Los tesoros del Parque Nacional Rincón de la Vieja. Si se visita el bello Parque Nacional Rincón de la Vieja, es obvio que está inmerso en un solo bloque biogeográfico ininterrumpido, que se extiende desde el área marina en los alrededores del archipiélago islas Murciélago en el océano Pacífico, pasando por la meseta de Santa Rosa hasta la cima de los volcanes Orosí, Cacao y Rincón de la Vieja de la Cordillera Volcánica de Guanacaste y continuando hasta las tierras bajas del lado Caribe del Costa Rica, ese conjunto excede las 83.000 hectáreas, se albergan allí muchas riquezas: biodiversidad típica del bosque seco tropical, fuentes de agua cristalina, espectaculares fumarolas y ríos de aguas calientes. Pero además, en sus entrañas, su calor volcánico nos ofrece un seguro para esta nación bendita.
Nos ofrece un seguro porque es posible producir energía limpia, confiable y de costo predecible transformando el calor de las entrañas de la tierra en vapor que mueve turbinas y genera electricidad. Esta fuente no depende de las lluvias ni oscila con el cambio climático. El país actualmente posee 217 MW instalados en los volcanes Miravalles y Rincón de la Vieja y se estima que tenemos por lo menos otros 900 MW en las mismas zonas. Hace unos meses la presidenta Chinchilla y este servidor autorizamos al ICE a comenzar estudios para comprobar el potencial de los campos en el Rincón de la Vieja.
Nos proponemos ahora cambiar los límites del Parque Nacional, para excluir una franja en uno de sus bordes y sustituirla por otras tierras de similar valor ecológico. Naturalmente, estudiaremos que no se afecte ningún ecosistema o especies únicas en las tierras que se transformen en sitios de geotermia.
Para ello, el EIA usual será sofisticado y el desarrollo tendrá un eco-diseño en el cual ingenieros y biólogos combinan su saber para un mejor proyecto.
Por otro lado, el ICE está dispuesto en contribuir con un pago anual de alrededor de ¢300 millones por año (a modo de canon) que iría a las arcas del Sistema de Áreas de Conservación para contribuir con el mantenimiento de las áreas silvestres protegidas.
Algunos funcionarios del Minae me han sugerido “pelear por más recursos”, pero aumentar el canon provocaría cargar más costos a las tarifas eléctricas que pagamos todos los costarricenses y eso no sería justo. De lo que se trata es de generar energía limpia y más barata para ellos que son, en definitiva, los verdaderos dueños del parque nacional.
Por esa misma razón, solamente el ICE podrá extraer la energía geotérmica del Rincón de la Vieja, pues también son los costarricenses los propietarios del ICE, empresa estatal que ha probado ser eficiente y un buen vecino en todos los sitios en que tiene proyectos. En otras palabras, somos todos los ticos los dueños del ICE y de los parques nacionales y por ello de ambos nos beneficiaremos todos.
Estoy convencido de que tanto el ICE como la población tica y el mismo sector ambiental estamos listos para emprender proyectos pioneros que nos garanticen la energía del futuro. No veo a las generaciones actuales ni futuras renunciando al uso de la electricidad producida con fuentes renovables, limpias y autóctonas. Un pionero ambiental como Costa Rica puede realizar proyectos verdes y sentar las pautas del ecodiseño para toda nuestra región.