Bagdad (AFP). Una oleada de atentados, uno de ellos con coche bomba cerca de una base militar, dejó 11 muertos en Irak, según informaron fuentes médicas y de seguridad.
El ataque más sangriento tuvo lugar en la principal ciudad del norte del país, Mosul, donde la explosión de un coche detonado por un kamikaze mató a seis soldados e hirió a otros siete. La explosión se produjo cerca de una base militar.
En esa misma ciudad, un agente inmobiliario, su esposa y un hombre que los visitaba murieron acuchillados a últimas horas del lunes, informaron fuentes locales.
El mismo día, una bomba colocada en la acera de una carretera en la ciudad de Kirkuk mató a un policía e hirió a otros dos.
En Bagdad, cuatro explosiones y ataques a mano armada causaron un muerto y tres heridos.
Por el momento ninguna organización reivindicó estos atentados.