Publicado el 03 de febrero del 2013
‘‘Lo bueno:
Uno se quita el antojo y las ganas de comer, sea lo que sea que le guste: carne, pasta mariscos, etcétera. Aunque comer en casa también tiene cosas buenas, como disponer según las propias necesidades y ahorrar”.
Lo malo:
“La posibilidad de decepcionarse porque no le gustó la comida o le brindaron mal servicio, tomando en cuenta que uno está gastando dinero y a veces las cosas no salen como uno quiere.
Ernesto ‘Lobito’ Fonseca, expiloto de carreras
Próximo domingo: Lo bueno y lo malo de los tratamientos de cabello
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