Ciudad quesada.El peor de los riegos es no arriesgarse, eso quedó claro ayer en el encuentro entre San Carlos y Puntarenas que terminó en un insípido empate a cero goles.
Ambos equipos se hicieron mucho daño con la igualada, pues necesitaban una victoria para salir de la complicada zona del descenso.
Tanto sancarleños como chuchequeros quedan en la penúltima y antepenúltima posición de la tabla general, respectivamente.
Ambos con 27 puntos por encima de Carmelita, que juega hoy ante Alajuelense.
Los equipos comenzaron el partido con el miedo de ceder espacios y apelaron al pelotazo para buscar las oportunidades de gol.
El choque y los agarronazos predominaron en el encuentro.
En lugar de los pases, las faltas fueron el elemento que marcó la pauta del partido, en total hubo 31.
Así mismo, hay que reconocer que los dos equipos hicieron un partido inteligente, solo de media cancha para abajo.
Solo unas cuantas jugadas de peligro, como el remate del defensor norteño, Álvaro Aguilar, quien estrelló la pelota contra el palo al minuto 18, tras la errada salida del portero chuchequero, Carlos Díaz.
Por el lado de los chuchequeros hay que reconocer la labor del creativo Diego Brenes quien administró la salida de su equipo, pero no dio con la clave para vencer a la zaga norteña.
Con el pasar de los minutos el cero a cero se iba haciendo más grande y la oportunidad para abrir el marcador y escapar del descenso no se aprovechó.