Más allá del ambiente político, las elecciones a las cuales se dirige Costa Rica serán diferentes.
El cambio más visible para usted será recibir solo dos papeletas en lugar de tres cuando vaya a la mesa electoral. En los próximos comicios solo se votará por presidente con sus dos vicepresidentes y por los nuevos 57 diputados.
Atrás quedaron los tiempos en que candidatos a los puestos de regidor en los gobiernos locales se mezclaban en una misma jornada con los aspirantes al gobierno nacional.
Eso significa que, en esta ocasión, la cantidad de cargos en juego serán solo 60 y no los 4.989 que hubo en las elecciones anteriores. Ahora, los 4.929 concejales municipales se eligen en simultáneo con los alcaldes, a mitad del cuatrienio presidencial.
Esto podría incidir en la dinámica proselitista de los partidos en cada cantón y cambia la forma de organizarse en los meses previos, explicaron dirigentes de varios partidos.
Luis Antonio Sobrado, presidente del TSE, consideró que en esas circunstancias el debate electoral podrá centrarse en el ámbito nacional.
Mal de patria. Los nuevos protagonistas serán los costarricenses emigrantes. En este proceso, Costa Rica estrenará una posibilidad que la mayoría de países del continente tienen desde hace décadas.
Ya hay unos 6.000 costarricenses empadronados en los consulados de Costa Rica en el extranjero, pero la expectativa de las autoridades electorales es conservadora, aunque en junio podría habilitarse el traslado electoral vía Internet y eso podría facilitar el trámite a los ticos emigrantes.
Aunque esta posibilidad elevará el costo operativo de las elecciones por una población más bien pequeña, el TSE predice que la participación fuera del país comenzará a crecer de manera exponencial. Hasta ahora, no hay elementos suficientes para prever qué partido político podría favorecerse con el voto emitido desde el extranjero.
El sexo. El tercer cambio de relevancia incide sobre la condición de mujer u hombre. En estas elecciones será obligatorio que toda papeleta diputadil tenga igual cantidad de unos y otras y que los nombres vayan trenzados. Si la lista abre con un varón, la segunda opción debe ser femenina y la tercera, masculina, etc.
Eso lo ordena el nuevo Código Electoral desde su vigencia, en el 2009, pero será hasta ahora que se aplique en todos sus extremos para las elecciones legislativas. De esta manera sería segura la posibilidad de que al menos el 45% de los cupos en el Congreso queden en manos de mujeres.
En el 2010, fueron elegidas 23 mujeres frente a 34 varones, lo que les acredita a ellas un 40% del total de curules, la cuota más alta en la historia. El número de diputadas se ha incrementado de manera sostenida desde 1962, cuando eran solo un 2%.