Manuel Canales manuel@canalesgraphics.com
Esta obra se llama Lecciones de medicina forense; es una impresión digital sobre papel de algodón, y sus dimensiones son 75 cm de ancho por 100 cm de alto. Tuve la idea original en el 2004, cuando realizaba una ilustración; más tarde la retomé y la modifiqué, y la obra actual data del 2011. Hice toda la composición (dibujo y colores) en una computadora y luego la imprimí.
Utilicé una técnica que combina grafito en cartulina opalina e intervención digital; así, es la unión de una técnica clásica y otra moderna. Esta convergencia ilustra mis trabajos habituales. Sin embargo, también pinto al óleo, técnica que me gusta mucho por su bondad en los acabados. Al fin, siempre me agrada experimentar con nuevos estilos.
Aunque la idea inicial de la obra estaba plasmada, sufrió transformaciones de color y fondo. Al principio tenía mucha textura, pero luego advertí que ella interrumpía el mensaje. Por esto cambié el fondo a fondo plano: este crea mejor contraste con el trazo negro y con la simulación de grabado.
Por ese entonces, yo había abandonado aquel estilo y estuve explorando otras tendencias, pero lo retomé en el 2011 con una nueva visión y otra paleta de color. La obra final es una especie de serigrafía digital, fruto de varios experimentos con texturas y estilización. Lecciones de medicina forense forma parte de una serie que estoy ejecutando y que deseo exhibir pronto.
Como es obvio, hay gran influencia del célebre óleo La lección de anatomía del doctor Nicolaes Tulp (1632), de Rembrandt. Me gustan mucho su composición y su tenebrismo, pero, en mi obra, el color es el de la nueva tendencia modernista del diseño editorial italiano.
Mi idea surge de las series de televisión norteamericanas que involucran a expertos forenses en la solución de casos policiales. La parodia se percibe en el montaje de todo: tomas en contrapicada que magnifican al oficial que dirige el grupo, un set provisto de computadoras holográficas, y –se supone– un “vecindario” de oficinas supermodernas. Para plasmar este concepto me vino a la mente aquel cuadro de Rembrandt, pero como sería escenificado hoy en una típica producción de Hollywood.
La composición es piramidal. El color negro une los elementos como si fueran una sola pieza. El color de fondo es un vehículo neutral que sostiene a los personajes de esta simulación digital.
En la técnica del “scratchboard” se toma una superficie de papel, cartón o madera recubierta de arcilla blanca, y sobre la arcilla se extiende un recubrimiento de tinta china. El dibujo (o el grabado) se logra raspando, con miles de pequeñas rayas o puntos, la superficie de la tinta china con herramientas filosas, de modo que sobresalga la arcilla blanca. Se logra así un alto contraste blanco-negro. Este mismo efecto puede lograrse con programas informáticos que imprimen hojas de “falso scratchboard”.
Algunas de mis obras de diseño gráfico han obtenido galardones internacionales, como el Premio a la Excelencia de la Society for News Design (Estados Unidos), y medallas de bronce, plata y oro en los Premios Malofiej de Infografía (España).