Entre ellos hay una diferencia de poco más de un año, pero Kelly y Jack Osbourne han demostrado que su relación de hermanos es una de las cosas más importantes de sus vidas.
Luego de que el hijo menor de Ozzy anunciara a mediados del año pasado que padecía de esclerosis múltiple, Kelly se convirtió en uno de los pilares fundamentales en este proceso de aceptación.
“Estaba enojado y frustrado y pensaba, ‘¿por qué ahora?’. Tengo una familia y eso se supone que es lo más importante”, declaró el joven a la revista People.
En esta situación, su hermana se ha dado a la tarea de investigar sobre la enfermedad y hacerle entender que el padecerla no puede ser considerada como una sentencia de muerte.
Sin embargo, minutos después de enterarse de la noticia mientras viajaba en un avión, volvió a caer en la adicción del alcohol. Tras reconocerlo, decidió apostar nuevamente por la sobriedad.
“Allí describían lo malo que llegan a ser algunos casos de esta enfermedad y eso me hizo decaer porque ayudé a mi madre cuando tuvo cáncer de mama, a mi papá cuando casi se muere en un accidente y ahora es mi hermano quien está mal. Es mi mejor amigo”, explicó a los medios de comunicación.