Aunque con un par de resistencias llamadas Argo y Una aventura extraordinaria (Life of Pi), sin duda es Lincoln, de Steven Spielberg, la primera llamada a bañarse de oro y alzar triunfadora el flamante Óscar.
Un delicado retrato sobre la lucha política y la enigmática personalidad de Abraham Lincoln –expresidente de los Estados Unidos– es lo que narra este drama histórico, que con 12 nominaciones a la estatuilla dorada se estrena hoy en los cines costarricenses.
Protagonizada por Daniel DayLewis como Lincoln, la película se ubica en 1865, época en la que EE. UU. se debate en una guerra civil y, al mismo tiempo, sigue sufriendo los embates de la esclavitud.
Entre esas dos vertientes, la trama del filme se centra en los esfuerzos de Lincoln para que se aprobara la Decimotercera Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos, la misma que abolió la esclavitud en el país.
“Si la esclavitud no está mal, entonces nada está mal”, escribió Lincoln en una carta histórica que escribió en 1865.
La historia recuerda que, en plena Guerra de Secesión, Lincoln quiso aprobar la enmienda a toda costa, aun cuando los republicanos radicales temían su fracaso. Además, en el contexto de la guerra, a algunos otros les sonaba poco pertinente insistir en ello.
Para dificultar las cosas, Lincoln no solo tenía que convencer a su bancada, sino a buena parte de los demócratas. Esa era la única forma de alcanzar los votos necesarios para aprobar la enmienda en la Cámara de Representantes.
Para cazar los votos, Lincoln contará con el apoyo del Secretario de Estado, William H. Seward (David Strathairn), quien, a pesar de sus dudas, termina matriculándose con la causa de su líder.
Otro que formará parte vital en la contienda será el republicano Thaddeus Stevens, que magistralmente interpreta Tommy Lee Jones, ganador del premio SAG y nominado al Óscar 2013.
La visión de Stevens sobre la igualdad racial, su sarcasmo e imponente discurso, fueron un elemento crucial para el futuro de la Enmienda 13. Lee Jones tenía un duro reto representándolo.
“Simplemente, no lo podíamos creer. Tommy entendió de inmediato quién era Stevens. Apreció su inteligencia y que era un ser humano genuino luchando por lo que era correcto”, dijo la productora del filme Kathleen Kennedy.
En lo humano. En retrospectiva, la misión de Lincoln era más que peligrosa y él exmandatario estadounidense lo sabía. De hecho, la película se desarrolla en sus últimos cuatro meses de vida. ¡Fue asesinado!
“Es un auténtico acto de valentía. Debe apelar a toda su pericia, valor y fortaleza moral, para convertirse en una leyenda. Lidia con el impacto que sus acciones tienen en el mundo y en aquellos que ama”, dicen las notas de producción del filme.
En la cinta, además de su lucha política, Lincoln vivirá dramas humanos con su esposa, Mary Todd Lincoln, que en la cinta encarna la actriz Sally Field. Los conflictos se centran en el dolor por la pérdida de un hijo y la decisión de Robert (Joseph Gordon-Levitt) , su otro vástago, de enlistarse en el Ejército.
“De una manera muy profusa, Tony Kushner (guionista) propuso a Lincoln a través de su intelecto, su humor y su melancolía, tanto en casa como en su oficina”, recordó Day-Lewis, ganador del SAG, el Globo de Oro y principal favorito para ganar el Óscar como mejor actor principal.
“El contraste entre esas dos cosas, es algo que es como el agua y el aceite para mí. En el guion de la película ves a un hombre en esa extraña paradoja: de ser tanto público como privado”, agregó.
Para lograr su interpretación de Lincoln, Day- Lewis tuvo que recurrir a historiadores y escritos del Lincoln; todo, con la meta de descifrar su personalidad, su forma de caminar y particular acento. Sobre todo se basó en el libro Team of Rivals: The Political Genius of Abraham Lincoln. (2005), de Doris Kearns Goodwin.
Ícono. Para Spielberg, que siendo niño se vio impactado por el famoso e imponente monumento a Lincoln, en Washington, la película fue una oportunidad para sacarse una espinita de la infancia.
“Tenía como cuatro o cinco años cuando vi el monumento. Estaba asustado por el tamaño de la estatua, pero me fui acercando poco a poco y quedé cautivado por su rostro. Me dejó preguntándome acerca de ese hombre, sentado muy arriba de mí”, dijo el cineasta.
Años después, Spielberg se arriesga y presenta un filme que resultó alabado por la crítica internacional y que solo encuentra detractores por su densidad y algunas “nimiedades históricas”.
Sin duda, la figura que una vez despertó la curiosidad infantil de Spielberg, terminó conquistándolo por completo y arrastrándolo hasta los más hondos abismos de la intimidad de Lincoln , el gran ícono estadounidense.