Editorial

Infraestructura penitenciaria

Mejoras en el trabajo policial y la administración de justicia, tribunales de flagrancia y la escasez de medidas alternativas, como los brazaletes electrónicos, cuya adopción depende del voto legislativo, elevaron la tasa nacional de encarcelamiento de 218 reos por cada 100.000 habitantes a 302 en un par de años.Leer más...

El Ministerio de Justicia espera aliviar el hacinamiento carcelario en el 2015 mediante la ampliación de las instalaciones existentes en 2.700 plazas

Con el dinero y los terrenos a su disposición, el Estado no puede poner manos a la obra e invertirá un año en los procesos de licitación

Foro

Apuntes sobre el devenir de la Dirección General de Migración

Freddy Mauricio Montero M. Director General de Migración y Extranjería a. i. migracion.go.cr@nacion.com

El pasado 22 de enero tuve la oportunidad de leer el artículo de opinión publicado en este diario , escrito por el señor Rodolfo Quirós, mediante el cual este estimable ciudadano hace recuento de su experiencia en la Dirección de Migración.Leer más..

Imprudencia periodística

Manrique Chacón Vargas Director, Dirección Corporativa de Tecnología, Banco Nacional MCHACON@bncr.fi.cr

A todos nos interesa cuidar nuestro dinero. Siempre nos preocupa, en estos tiempos, la posibilidad de que alguien pueda apropiarse de él por vía digital. Recientemente, los clientes de algunos bancos –no el Banco Nacional– parecen haber sido víctimas de ese tipo de fraude. Por eso, las empresas financieras actúan en este campo con gran prudencia. En el Banco Nacional, en particular, usamos una serie de filtros de identidad sucesivos, para proteger las cuentas de cada uno de nuestros clientes.Leer más..

El bulevar del tren en Cartago

Fraser Pirie R. Empresario Aguacal1@yahoo.com

Mucha gente estaba incomoda, alterada, y molesta, cuando en 1873 entró la primera locomotora a Cartago. Ellos solicitaban que la línea férrea pasara por el sur de la ciudad y no por el norte. Sin embargo, para atravesar por los llanos de Coris habría que construir un túnel a través de La Carpintera, y su costo era prohibitivo. Siempre había quejas, pero, por fin, llegó el gran día, y los vagones llegaron a Cartago porque el progreso no se puede detener.Leer más..

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

El Mundo de Kandler

Ampliar

Columnista del día

En Guardia

Jorge Guardia jorgeguardiaquiros@yahoo.com

Voy a meter la cuchara en un tema que no es de mi especialidad, pero sí de interés público. ¿Debe prohibirse la investigación, siembra y comercialización del maíz transgénico en Costa Rica?Ver más..

Página Quince

Estafados por el mundo

Enrique Obregón Valverde enriqueobregon@yahoo.com

Hay una preocupación universal por todo lo que está pasando. Por el tráfico de drogas, que es casi una institución mundial y –por lo que parece–, parte de la política exterior de algún hegemónico país; por la delincuencia generalizada y la corrupción en ciertos estratos sociales, sin capacidad oficial para su control; por la democracia, tan venida a menos, consecuencia de la pérdida del rumbo moral que impuso un capitalismo desalmado, avaricioso y cruel; por los partidos políticos que olvidaron que el gobierno democrático es para los pobres y para la solución de sus necesidades y no para los ricos y el fomento de sus riquezas; por el resultado de todos estos males que nos deja un mundo cada vez más miserable y una creciente población desocupada; por una trágica realidad que amenaza estallar en mil pedazos, al grito de la unión mundial de los desempleados contra todos los que robaron la fe en la democracia y la esperanza de los pueblos. Por todo esto, hay una preocupación universal desesperada.Ver más..

Diccionario político

Iván Molina Jiménez ivan.molina@ucr.ac.cr

En julio de 1913, circuló en San José el primer número de un semanario humorístico llamado La Linterna, editado por Ricardo Falcó y Francisco “Paco” Hernández. Poco después, dicho periódico empezó a consignar como director al poeta José María Zeledón e inauguró una sección denominada “Contribución para un diccionario nacional”.Ver más..

Ica Baltodano, tan sólido como un bambú

Alberto Salom Echeverría

En 1965 comenzábamos apenas a dejar de ser niños. Unos sesenta o quizás setenta párvulos ingresamos a un colegio capitalino de tan grande prestigio académico, deportivo, cultural y social, que el solo hecho de formar parte de esa cohorte nos hacía sentirnos especiales, orgullosos.Ver más..