Inspirada en el homónimo documental ganador del Óscar, Scared Straight ,la serie Terapia de shock recorre diversos correccionales en busca de jóvenes y jovencitas que deseen romper el ciclo de violencia, drogas y crimen que amenaza con convertirlos en la masa delictiva del futuro.
Cada episodio muestra las dificultades a las que deben enfrentarse los chicos del siglo XXI y eso es lo que mostrará en su nueva temporada, que se estrena este martes 22 a las 9 p.m. Esta nueva etapa muestra en forma aún más cruda cómo reorientar a jóvenes de conductas conflictivas: los carceleros y reos que los confrontan harán el trabajo.
De acuerdo con información de la cadena A&E, la serie, del productor Arnold Shapiro, rompe todos los esquemas al ser un programa único en su género en la televisión por cable.
En el arranque de la nueva temporada, el episodio Hudson County NJ mostrará cómo tres pícaros jóvenes de New Jersey probarán en la cárcel que el delito no es juego: Samer, de 18 años, simula vender marihuana a compradores incautos que no sospechan que el intrépido adolescente en realidad les está vendiendo '¡té! Así , el muchacho se expone a ser víctima de las tenebrosas venganzas de quienes se sienten traicionados en ese bajo mundo. Por otra parte, Teshon y Frederick son la esperanza de sus abuelas, quienes los criaron con mil sacrificios' aún así, se desvían del buen camino y van a parar a un correccional. Lo que no pudieron hacer sus sufridas abuelas, ahora será tarea de rudos policías y curtidos presidiarios.
La producción sigue en su recorrido por diferentes correccionales y cárceles de Estados Unidos.
Ahí se encontrarán con unos “chicos malos” de Oklahoma, quienes probarán una cucharada de su propia medicina en la prisión del condado. Una de ellas es Raven, adolescente de 13 años quien descubrirá que las mujeres delincuentes sufren tanto en las calles como encarceladas. Sus compinches Taylon y Tori también reciben su dosis de realidad: el primero deberá enfrentarse a un amenazante reo y la segunda, quien ya es casi adicta a la marihuana y creía que el mundo estaba a sus pies, se derrumba ante la crudeza de la vida en prisión.
Familias desesperadas
Los padres o encargados de estos chicos han avalado la grabación de sus vivencias con tal de que escarmienten no solo ellos, sino los miles de adolescentes que podrían escarmentar por cabeza ajena, esos que tienen la opción de ver la realidad en la pantalla y enderezar el camino para que no les ocurra lo mismo.
En la soleada Florida, una pandilla de muchachos ociosos aprenderá¡y de qué forma! normas de comportamiento y, sobre todo, cómo aprovechar mejor el tiempo. Se trata de Heather, de 17, una joven que se vale de su físico para conseguir lo que quiere; Mariah, de 13, hace uso de sus puños y su inusual fuerza física para imponerse, y Nick de 12 años quien roba a su madre, llorará como lo que es: un chiquillo.
En Georgia, Atlanta, cuatro revoltosas adolescentes toman el carril de la convivencia. Quantavis, aprendiz de traficante; Imani, bella pero mala, junto a las desastrosas gemelas Tyra y Tyreq aprenderán lo que es bueno trapeando los pisos del penal y enfrentando a las nada amistosas internas.
Los revoltosos californianos no podían quedar fuera de la terapia de shock, y es lo que se verá cuando una plaga adolescente estremece a la ciudad de San Bernardino: Alexis, pendenciero, acusa a sus padres inmigrantes ilegales con la policía; Larry, provocador, se enfrenta a la ley al borde de los puños y Andrew, de cara infantil pero con mañas de adulto corrupto.
Y así, siguen sucediendo las dramáticas historias, enlazadas todas por un grito de auxilio de los padres: ¿Hasta dónde llegaría para salvar a su hijo?.