Su agenda es similar a la de su competidor Giros; sin embargo, en Buen día se construye hacia la audiencia, desde el uso o afectación en relación con los televidentes. Rara vez se percibe un tema sacado de la manga o fuera de lugar. Las réplicas de los presentadores a los temas se basan en el uso o experiencia de los mismos, sus gustos y preferencias. Esto los construye como personajes cercanos, desmarcándose así de la pretensión de validar un tema con poca retórica.
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