Tránsito arrestó a 385 infractores en dos meses de nueva ley

6 choferes al día enfrentan pena de cárcel por manejar borrachos

Prisión puede variar por labor social para quien viole ley por primera vez

La mayoría de los que incurren en este delito son choferes con experiencia

Calificación:          

Vanessa Loaiza N. vloaiza@nacion.com 12:00 a.m. 20/01/2013

La Policía de carreteras pesca cada día a seis choferes borrachos, a los que parece no asustarles ir a la cárcel hasta por tres años cuando violan la ley de tránsito.

Imagenes/Fotos

Según los reportes oficiales, entre el 1.° de noviembre y el 31 de diciembre se detuvo a 385 conductores con una cantidad de alcohol suficiente para ser detenidos y presentados ante las autoridades judiciales.

Este periodo corresponde a los primeros dos meses de vigencia de la nueva ley de tránsito, que es más severa y redujo la cantidad máxima de alcohol permitida para conducir sin enfrentarse a una conducta temeraria penal, que se castiga con prisión de 1 a 3 años.

Al desglosar la estadística, se trata de 35 conductores novatos (menos de tres años de conducir) o profesionales (que conducen vehículos de carga o transporte de personas).

A ellos se les encontró con más de 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre o el equivalente a 0,25 miligramos de licor en aire aspirado (con alcohosensor).

Los 350 casos restantes (90%) corresponden a conductores comunes (con más de tres años de experiencia) a quienes se les detectó más de 0,75 miligramos de alcohol en la sangre o 0,38 miligramos en aire aspirado.

Interpretación. Silvia Bolaños, directora del Consejo de Seguridad Vial (Cosevi), calificó de “riesgo latente” la presencia de tantos conductores borrachos al día.

Y los ejemplos de principio de año ratifican su sentir. Seis personas fallecidas cuando un chofer de trailer borracho embistió el vehículo en el que viajaban en La Cruz, Guanacaste.

En la primera semana del año dos mujeres ebrias mataron a dos peatones en diferentes atropellos en Moravia (San José) y San Ramón (Alajuela).

Germán Marín, director de la Policía de Tránsito, sostiene que el costarricense tiende a creer que aunque se pase de tragos, nunca lo va a atrapar la Policía, y nunca va a tener un accidente.

“Yo me tomé seis cervezas pero me siento bien, a mí no me hace nada el alcohol; con alcohol me empodero y ese empoderamiento es el que les permite generar abusos”, agregó Bolaños, como ejemplo de respuesta de los choferes ebrios.

David Hernández, juez de flagrancia, comentó que los infractores pueden someterse a diferentes resultados, según si se trata de primerizos o reincidentes.

En cuanto al infractor primerizo, su caso podría resolverse en una audiencia inicial. Allí, reconocidos los cargos, el juez podría someter al infractor a un periodo de prueba de dos años, en el que no puede conducir si ha consumido alcohol. Además, se expone a una multa o a realizar servicio social.

Si la causa llega a juicio, al infractor no reincidente se le puede imponer prisión de uno a tres años, pero podría recibir el beneficio de la ejecución de la pena. También se le podría conmutar la cárcel por servicio social o el pago de días multa.

Eso sí, para los reincidentes no hay sanciones alternativas y la única salida es la cárcel.

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Edwin Montero Gutiérrez 08:14 20/1/2013

Cuesta entender que el alcoholismo es enfermedad y como tal, la cura n está en la cárcel y menos en las penas. La educación a tomar debe ser marcada, integral y necesariamente acorde con tal enfermedad. Así se seguirá con choferes ebrios y demás. Cárcel no es igual a solución y eso lo saben los leguleyos de la Asamblea Legislativa.

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Edwin Montero Gutiérrez 08:14 20/1/2013

Cuesta entender que el alcoholismo es enfermedad y como tal, la cura n está en la cárcel y menos en las penas. La educación a tomar debe ser marcada, integral y necesariamente acorde con tal enfermedad. Así se seguirá con choferes ebrios y demás. Cárcel no es igual a solución y eso lo saben los leguleyos de la Asamblea Legislativa.

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Carlos Figueroa 07:09 20/1/2013

Hay que insistir ante los que indicaron que las penas se extralimitan, si cuando en la lista de los muertos se encuentre uno de sus familiares van a pensar lo mismo. Es facil emitir criteriores pensando en que nunca se van a sentir afectados por los irresponsables que consumen licor a sabiendas que se convierten en asesinos en potencia. El tránsito y la policía conocen bien los bares y cantinas y podrían controlar mejor, previniendo los asesinatos

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Visión psicológica

La ausencia de autoridad

La psicóloga María Ester Flores considera que muchos adultos irrespetan la ley de tránsito –incluidos aquellos que conducen ebrios– por vacíos de autoridad que arrastran desde la niñez.

Este vacío puede ocurrir porque la madre o el padre toleraron y consintieron al niño en exceso, nunca le negaron nada y hasta lo defendían cuando el maestro quería aleccionarlo.

También puede ocurrir, en el caso contrario, que el niño creció sin una figura de autoridad a la cual respetar y eso se repite en la madurez.

Estos vacíos pueden traducirse en un comportamiento agresivo y de irrespeto a la legislación.

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