Nueva York AFP La alta comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Navi Pillay, solicitó ayer al Consejo de Seguridad que refiera a la Corte Penal Internacional (CPI) la investigación de los crímenes de guerra cometidos en Siria.
“Pedí al Consejo que recurra a la CPI con el objetivo de que esta investigue los crímenes contra la humanidad”, indicó tras informar al Consejo sobre la situación humanitaria en Siria.
Pillay reiteró su firme convicción de que se han cometido y se cometen crímenes y que estos deben ser castigados.
El presidente del Consejo, el embajador paquistaní Masood Khan, confirmó que el tema había sido discutido, pero los 15 países miembro no habían llegado a “ninguna conclusión”.
Pillay expresó que, hasta el momento, la crisis en Siria, iniciada en marzo del 2011, ha dejado 60.000 muertos y enfatizó en las perdidas humanas: “Antes había 1.000 muertos al mes; ahora hay 5.000”.
Como Siria no se adhirió a la creación de la CPI, se requiere intervención del Consejo para que esta se ocupe del tema.