Ya iban dos empates y la fría jornada amenazaba con un tercer duelo terminado en igualdad.
Y cayó el gol de Jairo Arrieta.
No fue el gol más bello del mundo, tampoco fue malo, pero sirvió para romper, en parte, con la gris monotonía del día.
Aún así no faltaron los chiflidos cuando los seleccionados se despedían de sus pares de Belice y se volteaban para ir al camerino.
Sopló muy fuerte el viento en el Estadio Nacional y la larga jornada se hizo difícil para los espectadores, que para el momento en que salió la Tricolor a la cancha superaban todas las expectativas de la organización.
La oficina de prensa de la Federación confirmó que alrededor de 5.000 aficionados ingresaron ayer al Coloso de La Sabana. Todos se ubicaron en la gradería este, pues será la única zona que se habilite durante la primera fase de la Copa Centroamericana.
Si bien no hubo gran multitud en los tres primeros partidos del torneo, sí se vio una variopinta asistencia, con múltiples gritos de apoyo.
Una pequeñita barra se emocionaba con las carreras de los nicas ante Guatemala y, en mayor cantidad, los salvadoreños ansiaban vencer a Honduras.
Clasificación a la vista. Volviendo al gol de Arrieta, ese tanto sirvió para abrir el camino a la victoria de Costa Rica en su debut y así decretar que al menos alguien puntuó de a tres unidades ayer.
La Sele toma así el liderato del Grupo A y parecer tener la vía libre hacia la clasificación a semifinales, por lo poco que mostró Guatemala y las limitaciones de Nicaragua, pese a que lució bien.
El problema es que el objetivo de la Selección Nacional debe ser mucho más ambicioso que clasificar, debe ser ganar el torneo que se organiza en su casa.
Por suerte para los dirigidos por Jorge Luis Pinto, entre los favoritos fueron los que menos defraudaron en la primera fecha.
El conjunto de Guatemala tuvo suerte porque Nicaragua no sabe definir en el área y por eso se pudo quedar con un punto.
De Honduras se puede decir que El Salvador mereció más y se notó que los catrachos que vinieron son muy limitados.
Así que de la Sele solo se puede rescatar el gol de Arrieta y el triunfo. A final de cuentas son tres puntos para jugar con calma los dos partidos de grupo que le quedan.
De esta mediocridad se salvó Panamá, pues no jugó.