Coronado. El Club Sport Uruguay inició el campeonato como terminó el anterior: con triunfo de local.
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La víctima fue Carmelita, con marcador de 2-1 que sirvió para que los lecheros sumaran sus primeras tres unidades y se olviden del descenso, por ahora.
Caso contrario a los verdolagas, que con los resultados de ayer quedaron a dos puntos del colero general, San Carlos.
No obstante, si hay algo que destacar del equipo de Orlando De León es que intenta jugar bien y de no ser por la mala definición, se podría hablar de una realidad completamente distinta.
Por cartel, nadie esperaba un partido emocionante. Pero en tan solo 10 minutos de compromiso, ya se habían generado cinco oportunidades claras de anotación.
Para los uruguayos, las conexiones entre Pablo Herrera, Johan Condega y Dave Myrie fueron determinantes para vulnerar la zona defensiva Carmelita.
Y no hubo necesidad de llegar hasta al área, como demostró Pablo Herrera, con un remate lejano que milagrosamente sacó el arquero Bryan Zamora.
Se abrió la llave. No obstante, la llave que abrió el candado llegó por una inocente falta de Eduardo Gómez en el área, que derivó en penal que convirtió Erick Scott, al 22’.
Carmelita ensayó lo propio con un pícaro Bryan López, quien se asoció con Esteban Armijo. Ambos pudieron igualar el marcador antes del descanso, pero su puntería los traicionó en tres ocasiones.
En el complemento, los verdolagas se volcaron con insistencia al ataque, con el riesgo de ser fulminados en un contragolpe por la velocidad de los aurinegros.
De esta forma nació el tiro de esquina que generó el segundo gol.
La mala marca de Ricardo Valle y una pésima colocación de Bryan Zamora, dejaron todo en bandeja para que Keyner Brown definiera con un certero cabezazo, al 61’.
Uruguay decidió vivir de la renta. Carmelita no se detuvo y procuró el descuento, que llegó en los pies de Víctor Chavarría, con ayuda de un desvío imposible de repeler para Ricardo González.
Los verdolagas merecieron empatar, pero pagaron sus yerros.