Publicado el 13 de enero del 2013
“El chocolate tiene atribuciones afrodisíacas: produce dopamina extra y nos pone un poquito más activos. El sexo nos convierte en otras personas, en seres más arriesgados, osados, atrevidos. El chocolate representa algo prohibido, restringido, como muchas veces pasa con el sexo. Es el afrodisíaco por excelencia. Por ahí dicen que nadie está triste cuando come chocolate. Tampoco está triste quien tiene sexo”.
Próximo domingo:
¿Cuál es mejor día de la semana para hacer el amor?
Opine sobre este artículo