La jornada para los costarricenses en las diferentes ligas del mundo dejó un sabor agridulce.
Mientras en Inglaterra los equipos de Bryan Ruiz y Bryan Oviedo no pasaron del empate en condición de local, en México Óscar Rojas volvió al gol tras una sequía de dos meses, pero su club perdió.
Ayer en el balompié británico, el Fulham, con participación todo el juego de Ruiz, igualó a un tanto con el Wigan Athletic.
La pizarra la inauguró el griego Giorgios Karagounis para los locales al minuto 22, después de lanzar un remate cruzado que fue imposible para el arquero omaní de los visitantes, Ali Al Habsi.
Sin embargo, en la etapa complementaria el argentino Franco Di Santo equilibró las cifras.
Ruiz dispuso de una clara opción para darle los tres puntos a los Cottagers en el 95', pero el hondureño Mainor Figueroa sacó su tiro en la línea del gol.
“Decidí rematar cruzado al ver que no existía opción de pasarla. El remate fue bueno, pero Figueroa apareció y la sacó de la línea”, declaró Ruiz en su página web ayer.
Con el resultado, el Fulham se estancó en el puesto 13 de la liga inglesa, con 25 puntos, apenas seis puntos por delante de las casillas de descenso.
También tropezó el Everton de Bryan Oviedo en su intención de hacerse una plaza en Liga de Campeones para la otra temporada.
El empate a cero contra el Swansea City no es para nada beneficioso, pues podría ser despojado del quinto puesto que ostenta por el Arsenal, en caso que los londinenses venzan al Manchester City.
Oviedo estuvo en el banquillo todo el juego. El técnico David Moyes decidió no tenerlo en cuenta.
De vuelta al gol. Quien contó con mejor fortuna, por lo menos a nivel individual, fue Óscar Rojas.
El tico de La Piedad, que milita en el Ascenso MX (segunda división de México) convirtió un gran gol de tiro libre y rompió una racha de dos meses sin marcar.
Su conquista significó la ventaja parcial en el juego contra Estudiantes Tecos, un rival que en el segundo tiempo volteó el resultado.
Rojas no anotaba desde el 17 de noviembre del año anterior, precisamente contra el mismo rival, aunque en esa ocasión ganaron.
La Piedad encara el Torneo de Clausura con la ventaja de haber ganado el Apertura.
Si campeoniza de nuevo, obtendrá el único boleto disponible para la Primera División. De lo contrario, tendrá que jugar una final para dirimir el club que ascenderá.