Gerardo Diego y Miguel de Unamuno
Fray Luis de León escribió “rompido sueño”, con un participio demasiado inusual. Al rompido sueño llamaríamos ahora ‘insomnio’ (‘in somnus’: “no sueño”). Los poetas españoles Gerardo Diego (1896-1987) y Miguel de Unamuno (1864-1936) dedicaron memorables sonetos al soñar insomne.
Insomnio¿Tú y tu desnudo sueño. No lo sabes.Duermes. No. No lo sabes. Yo en desvelo,y tú, inocente, duermes bajo el cielo. Tú por tu sueño, y por el mar las naves.
En cárceles de espacio, aéreas llaveste me encierran, recluyen, roban. Hielo,cristal de aire en mil hojas. No. No hay vueloque alce hasta ti las alas de mis aves.
Saber que duermes tú, cierta, segura—cauce fiel de abandono, línea pura—,tan cerca de mis brazos maniatados.
Qué pavorosa esclavitud de isleño,yo, insomne, loco, en los acantilados,las naves por el mar, tú por tu sueño.
Gerardo Diego
El soñadorDéjame acariciarte lentamente,déjame lentamente comprobarte,ver que eres de verdad, un continuartede ti misma a ti misma extensamente.
Onda tras onda irradian de tu frentey mansamente, apenas sin rizarte,rompen sus diez espumas al besartede tus pies en la playa adolescente.
Así te quiero, fluida y sucesiva,manantial tú de ti, agua furtiva,música para el tacto perezosa.
Así te quiero, en límites pequeños,aquí y allá, fragmentos, lirio, rosa,y tu unidad después, luz de mis sueños.
Gerardo Diego
Insomnio
InsomnioMe voy de aquí, no quiero más oírme; de mi voz toda voz suéname a eco, y a falta así de confesor, si peco se me escapa el poder arrepentirme.
No hallo fuera de mí en que me afirme nada de humano y me resulto hueco; si esta cárcel por otra al fin no trueco en mi vacío acabaré de hundirme.
Oh triste soledad, la del engaño de creerse en humana compañía moviéndose entre espejos, ermitaño.
He ido muriendo hasta llegar al día en que espejo de espejos, soyme extraño a mí mismo y descubro no vivía.
Miguel de Unamuno