Prevenir las molestas gripes y resfríos que se propagan entre los niños con el inicio de clases el miércoles 6 de febrero, es algo que los padres pueden trabajar desde ahora.
Las vacaciones son el momento idóneo para ponerse al día con las vacunas pendientes, incluyendo la que es contra la gripe, según recomendó Roberto Castro, director a. í. de Vigilancia de la Salud, del Ministerio de Salud.
“Los padres deben revisar el esquema normal de vacunación que incluye sarampión, rubéola, paperas y polio, entre otros, y aprovechar este momento para ponerles la vacuna contra la gripe. Cuesta como ¢6 .000 o ¢7.000”, dijo Castro.
Esta última debe aplicarse todos los años contra la nueva cepa de influenza y es particularmente importante entre aquellos menores que sufran enfermedades crónicas, como el asma.
Los padecimientos con más repunte durante las clases son los males respiratorios y los brotes de diarrea, lo cuales se contagian con más facilidad cuando no se toman las medidas de higiene indicadas.
Por ello, los médicos también recomiendan repasar con los niños los pasos para hacer un lavado de manos efectivo con agua y jabón, sin olvidar el dorso de las manos, las muñecas, el espacio entre los dedos y el área debajo de las uñas.
“Los niños van a pasar horas en la escuela y es importante que les enseñen a lavarse bien las manos después de ir al baño y antes de consumir alimentos, para no contaminar o otros niños con virus y bacterias, ni se contaminen ellos”, señaló Rodolfo Hernández, director del Hospital Nacional de Niños.
Los niños pequeños que aún no tengan dominada la técnica, pueden complementar el lavado con la aplicación de alcohol en gel.
Estornudar con cuidado. Además, los médicos reiteraron la importancia de repasar el protocolo de estornudo y tosido, dos mecanismos efectivos para reducir el contagio.
Debe evitarse estornudar a campo abierto o en las manos, y hacerlo, más bien, en las mangas.
“Si hay niños enfermos con gripe o con diarrea, es preferible que no asistan a la escuela. Es más fácil que el centro educativo le ayude a un niño a que recupere sus lecciones y no que falte la mitad de la clase”, insistió Hernández.
Otro problema frecuente con la entrada de clases son los piojos, los cuales deben tratarse de inmediato con la aplicación de antiparasitarios tópicos. Los padres deben alertar a la maestra en caso de que esto ocurra para que le pida al resto de padres que revisen las cabezas de sus hijos, pues estos suelen propagarse con mucha rapidez.
Precauciones en escuelas. A los encargados de los centros educativos, se les recomienda revisar las instalaciones para verificar que cuenten con las condiciones sanitarias adecuadas.
Castro reiteró la importancia de eliminar todos los potenciales criaderos de dengue que se pueden haber formado durante las vacaciones en sitios donde se empoza el agua, especialmente en escuelas y colegios de zonas rurales.
Asimismo, el doctor sugirió a los centros educativos inspeccionar los suministros de agua, previo al ingreso de los estudiantes.
“Si hay tanques, que los revisen y los laven de previo. A la gente se le olvida, pero hay que estar pendiente de fugas donde pudiera ingresar contaminación”, concluyó.