Hace nueve años se refrendó el contrato de la carretera San José-Caldera y hasta la fecha carece de un fiscalizador del proyecto, pese a que la figura es un requisito del contrato de concesión.
La situación, sin embargo, tiene que cambiar.
La Contraloría General de la República le otorgó un plazo de seis meses al Consejo Nacional de Concesiones (CNC) para que supla la histórica ausencia y nombre un órgano fiscalizador.
“Debido a la carencia del Órgano Fiscalizador no se ha logrado establecer por parte del CNC una fiscalización adecuada de la concesión que verifique la actuación de todos los actores encargados del control y la ejecución del contrato (Administración y Concesionario), e identifique y recomiende las acciones necesarias que contribuyan a cumplir satisfactoriamente el contrato y los deberes de cada uno de las partes involucradas”, dice el informe DFOE-IFR-IF-10-2012.
La carretera concesionada a la empresa Autopistas del Sol entró en operación el 27 de enero de 2010. No obstante, desde unas semanas después se detectaron problemas en la construcción de los taludes.
La Contraloría dijo que la ausencia de un fiscalizador “contribuyó a que no se detectaran a tiempo las debilidades experimentadas en la supervisión del Proyecto San José-Caldera”.
De haber estado, habría advertido de riesgos para abrir la sección dos de la vía (Ciudad Colón-Orotina), donde hubo más derrumbes.
Roberto Gallardo, ministro de Planificación y miembro de la Junta Directiva del CNC, aseguró ayer que desde diciembre se inició el proceso de conformación del órgano fiscalizador.