Desde el lunes anterior, cerca de 700 personas acuden a diario el Departamento de Licencias del Consejo de Seguridad Vial (Cosevi), ubicado en La Uruca, para tramitar o renovar sus permisos, sacar duplicados o convalidar documentos emitidos en el extranjero.
Un equipo de La Nación confirmó que las filas tienen hasta doscientos metros de largo y que incluso salen fuera del edificio.
Hugo Jiménez, director de Educación Vial, sostuvo ayer que la situación es normal en esta época debido a la gran cantidad de usuarios que suelen dejar para lo último la renovación de la licencia.
“No hay sistema que aguante si le llegan 300 personas de un solo golpe. Ya estamos al cien por ciento y en horario ampliado” , aseveró.
Desde ayer y hasta el próximo 15 de febrero, ese departamento trabajará de 8 a. m. a 6 p. m.
Por otra parte, Jiménez, que también es jefe de Licencias, comentó que el servicio de atención al público sufrió un atraso el pasado lunes debido a una falla en el sistema informático.
No obstante, aseguró que el problema fue corregido dos horas después de que ocurrió.
Larga espera. Víctor Solano Monge, vecino de Cartago, llegó ayer a las 8 a.m. al Cosevi, junto con su esposa, con la intención de renovar la licencia. Dos horas después, logró que lo atendieran.
“Siento que está fluido, el problema es que viene mucha gente que no ocupa renovar o que se le venció hace muchos años y llega hasta hoy”, comentó Solano.
En esta situación se encontraba ayer, precisamente, Gilberto Flores, conductor proveniente de Pavas, quien llegó a renovar su licencia, la cual venció en el año 2000.
“Me quedé mucho pero vine a ponerme en regla. Yo había pagado unos partes en el 2000, pero ahora no me los reconocen”, detalló Flores, mientras esperaba a que lo atendieran.