En Vela
03/05/2013
Opinión
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Viejo y fructífero es el consejo de condensar en pocas palabras, aun en una sola, un discurso, una clase, un sermón, siempre, por supuesto, que hayan prevalecido, de parte del expositor, la claridad, el orden y la concreción. Si este ejercicio no se puede realizar, es porque la hojarasca –en Costa Rica decimos paja– ha ahogado el pensamiento.