El mundo y la historia no se han acabado. Pocos en el mundo han tomado en serio esta jocosa predicción y quienes la han acogido han sufrido otra desilusión. Esta Navidad representa el argumento más sólido y optimista contra estos vaticinios que siempre se han sucedido a lo largo de la historia. Su fracaso nos enseña que hemos de mirar la historia y sus acontecimientos con seriedad, pues en ello va el desarrollo y progreso de la humanidad. Leer más...
El mundo y la historia no se han acabado. Los valores y principios de la Navidad siguen nutriendo la historia humana.
El progreso y desarrollo de nuestro país deben inspirarse en estos principios, núcleo de nuestra historia.