En el “Proyecto Bicentenario”, de Mideplan, propuesto en el 2009, para alcanzar la “universalización del agua potable en el 2021”, se establece que el 99% de la población deberá recibir agua de calidad potable por cañería intradomiciliar y disminuir el consumo promedio actual, de 22 m³ por vivienda mensual, en un 25% (5,5 m³). Los datos del Censo Nacional y del Laboratorio Nacional de Aguas (LNA), en el 2011, indican lo siguiente:
El número de habitantes de Costa Rica es de 4.301.712.
Al 97,6% se le suministra agua por cañería intradomiciliar.
El 0,5% recibe agua por cañería en el patio.
El 0,9% tiene pozo propio.
El 0,4% se abastece de nacientes o ríos.
El 0,6% se abastece de agua de lluvia.
Al 90% de la población se le suministra agua de calidad potable mediante 2.359 acueductos, de los cuales 850 aún suministran agua de calidad no potable. Además, 1.476 sistemas no tienen desinfección contínua; no obstante, 627 son de buena calidad microbiológica. Doscientos setenta y tres acueductos suministran aguas superficiales sin tratamiento convencional.
La meta del 99% de población con suministro de agua potable del Proyecto Bicentenario, en una población estimada de 5.100.000 habitantes se puede alcanzar mediante proyectos y programas de gestión y operación paulatina, con metas y responsables. Esta propuesta se puede dividir en dos etapas:
1.Etapa operativa:
Desinfección contínua en los acueductos que suministran agua de pozos y nacientes de calidad no potable.
Desinfección en los acueductos que suministran agua de buena calidad, pero vulnerables por falta de cloración continua.
Diseño, construcción y operación de 273 plantas potabilizadoras de tratamiento convencional, ya sea de filtros lentos o filtros rápidos.
Ampliación e implementación del Programa Nacional de Mejoramiento y Sostenibilidad de los Servicios de Agua Potable (Decreto Ejecutivo 33953-S-MINAET), del 2015 al 2021, con los siguientes componentes: protección de fuentes de agua, tratamiento y/o desinfección, vigilancia y control de calidad del agua, normalización y legislación; evaluación de riesgo sanitario, producción; continuidad, calidad y costos del servicio; cambio climático, autosostenibilidad, movilización social y educación.
•Análisis de oferta y demanda de los 2.359 acueductos existentes.
•Ejecución de los proyectos de inversión del AyA, ESPH, municipios y ASADAS.
La desinfección de los acueductos y la construcción de las 273 plantas potabilizadoras tienen un costo estimado de $31 millones. Pero la universalización del agua potable no se podría alcanzar si no se cumple con la segunda etapa.
2.Etapa de gestión administrativa
Aprobar el nuevo Proyecto de la Ley de Aguas.
Aprobar el anteproyecto de Fortalecimiento y Modernización del AyA.
Definir el subsector de agua potable y saneamiento, fortaleciendo la rectoría del AyA.
Crear el “Fondo del Agua” para aplicar la rectoría del AyA y apoyar a las ASADAS.
Fortalecer las ASADAS y mejorar la coordinación con el AyA.
Aprobar la extensión del Programa Nacional de Mejoramiento y Sostenibilidad de los Servicios. Incluir, en las tarifas de los servicios de agua potable, la desinfección del agua y el control de calidad del agua.
Crear el Centro de Capacitación en Agua Potable y Saneamiento.
Crear el Centro de Investigación Tecnológico en Agua Potable y Saneamiento.
Buscar mecanismos para atender el suministro de agua en zonas de pobreza extrema.
Fortalecer y modernizar el Laboratorio Nacional de Aguas.
La aplicación de estas dos etapas y el “espaldarazo” de elevar a la Constitución Política el reconocimiento del “derecho humano al agua” permitirían convertir a Costa Rica en el primer país, en vías de desarrollo, en alcanzar la “universalización del agua potable”.