Un individuo organizaba, filmaba y luego vendía videos de peleas de perros, según informó ayer el Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa).
Las evidencias las encontraron durante una allanamiento, ayer en la mañana, en una casa de Calle Fallas, en Desamparados.
En el lugar se encontraron el ring, discos con las filmaciones de las peleas, las cámaras, así como afiches donde se promocionaban los combates, y documentos en los cuales se reseñaba el resultado de los enfrentamientos.
Allan Sánchez Mora, director metropolitano del Senasa, dijo que toda la evidencia con el informe respectivo será pasado al Tribunal de Procedimiento Administrativo Sancionador de la entidad, para que analice los hechos e imponga una pena que podría ser de uno a 50 salarios de un profesional universitario.
Al implicado en este caso, un hombre de apellido Montero, de 28 años, se le decomisó un revólver calibre 22 por no estar inscrito, según confirmó Carlos León, jefe de la Fuerza Pública de Desamparados.
Provechoso. Allan Sánchez calificó el allanamiento como muy provechoso, pues fue ordenado por el Juzgado de Contravenciones de Desamparados y se confiscó toda la evidencia encontrada.
En julio pasado, personal de Senasa y de la Fuerza Pública había decomisado en la casa de Montero un perro, llamado Motaro, que era utilizado en violentos encuentros. Aunque en esa oportunidad se sabía que este hombre organizaba peleas, no se le pudo vincular con la actividad ilícita.
Sánchez explicó que desde aquel momento se comenzaron a recoger indicios para ligarlo con los combates de perros. “El sujeto se dedica a promocionar y organizar las peleas”, dijo Sánchez
El funcionario agregó que en los videos se observa un ring, que es igual al localizado en la parte de atrás de la vivienda. Explicó que se trata de un área de seis metros de largo por cuatro de ancho, y que tiene como un metro de alto.
En las filmaciones se observa que hay público alrededor, pero Sánchez dijo que es muy difícil determinar de cuántas personas se trata, ni tampoco si cobraban por ingresar a los enfrentamientos.
Las autoridades hallaron en el lugar dos perras american stafford que eran cruzadas con perros de otras razas y cuyos cachorros, se presume, luego eran entrenados para posteriormente utilizarlos en las peleas.