La Junta de Protección Social (JPS) anunció ayer que parte de los dineros del gordo navideño que se quedaron en sus arcas serán utilizados para realizar mejoras en el Asilo Carlos María Ulloa y en el Hospital Nacional de Niños.
El anuncio fue hecho por los jerarcas de la institución en una reunión privada con la presidenta de la República, Laura Chinchilla, para explicarle cómo se usará el dinero del premio mayor y las utilidades de la venta de lotería navideña.
A la cita también asistió el ministro de Bienestar Social, Fernando Marín.
Durante la cita, celebrada en Casa Presidencial, en Zapote, acordaron que un total de ¢1.000 millones se girarán a la infraestructura del hogar de adultos mayores Carlos María Ulloa y a los quirófanos del Hospital de Niños.
El giro de esos fondos a ambas instituciones se concretaría a finales de febrero del próximo año, cuando se realicen las liquidaciones del gordo navideño.
“Somos muy respetuosos de la decisiones de la Junta. No pedimos nada extraordinario, solo que esos fondos pudieran estar en uno o dos proyectos en que los costarricenses sintamos que nos benefician a toda la población”, expresó Marín.
Tras confirmarse que ningún jugador compró las fracciones ni los enteros del premio mayor, la JPS prevé que el sorteo extraordinario de Navidad dejará una utilidad de ¢9.000 millones, de los cuales un 86% serán destinados a programas de bien social y el otro 14% al desarrollo institucional.
El presidente de la Junta Directiva de la JPS, Abundio Gutiérrez, sostuvo que durante la reunión con Chinchilla se hizo una explicación sobre cómo se van a utilizar los dineros del premio mayor.
“Hemos considerado invertir como proyecto para el próximo año en loterías electrónicas, que también beneficiarán a personas no videntes”, comentó el gerente general de la JPS, Francisco Ibarra.
Fría mañana. Entre la poca afluencia de ganadores y el descontento de los vendedores, la JPS abrió este lunes las puertas a las 8 a. m. para iniciar el ritual de cambio de premios de la lotería navideña.
En la corta fila para retirar los premios, se mantenían sigilosos los ganadores, quienes buscaban evadir las cámaras.
Ayer, la JPS sacó a la venta la lotería para los sorteos de consolación, los cuales se llevarán a cabo los domingos 23 y 30 de diciembre. El primero tendrá un premio mayor de ¢240 millones. Cada entero, que consta de 20 fracciones, cuesta ¢12.000.
“Los sorteos extraordinarios han sido sorteos de mucho éxito. Es una oportunidad para sacar premios importantes y motivamos a la gente a que compren”, sostuvo el gerente Ibarra.