Un hombre contrae un virus en el sureste de Asia y en su viaje de regreso a Estocolmo, Suecia, contagia a otros cuatro pasajeros. En cuestión de horas, la infección se propaga a lugares de trabajo y hogares de todo el país.
El desarrollo y distribución de una vacuna a tiempo no es posible. En dos meses los grandes efectos de la pandemia se harán presentes: 100.000 infectados en la octava semana y 300.000 en la novena. ¿Aterrador, no?
Este escenario imaginado es producto de las investigaciones de científicos que exploran formas potenciales en las que podría extinguirse la humanidad, mucho menos comunes y difundidas que las armas nucleares, el cambio climático o el impacto de meteoritos.
Son muchas las posibilidades, y todas ellas las conoceremos en 10 formas de destruir el mundo, un documental de Nat Geo que aborda de forma científica aquellos desastres con el potencial de aniquilar la raza humana.
Uno de ellos es la propagación de un virus mortal como el del ejemplo antedicho. En ese caso, y gracias a un software especial, los científicos pudieron proyectar que, dado el nivel exponencial de crecimiento del contagio, un 70% de la población mundial resultaría afectado, y la enfermedad mataría a 1.000 millones de personas.
Si bien algunos científicos consideran que los humanos se han vuelto inmunes a la extinción, otros son menos optimistas, máxime si se toma en cuenta que más del 99,9% de todas las especies que han habitado la Tierra están ahora extintas.
El programa explora tanto los peligros que representan las violentas fuerzas de la naturaleza como las amenazas generadas por la propia humanidad.
En este segundo apartado tenemos la creación de agujeros negros fabricados por humanos y que podrían llegar a absorber el planeta.
Los riesgos externos vienen por cuenta de asteroides letales capaces de acabar con el norte de Europa, extraterrestres hostiles y erupciones volcánicas capaces de alterar la atmósfera de nuestro planeta.
¿Podría la búsqueda del conocimiento científico empujar a la humanidad hasta el borde su propia desaparición? En 10 formas de destruir el mundo conocerá la respuesta. 1