La fiesta comenzó puntual a las 5 p. m. Cimarronas y mascaradas le dieron la bienvenida al tradicional “avenidazo” en la avenida central de San José.
Media hora después, el grupo Marfil se encargó de poner la nota de baile y sabor tropical –e incluso roquero– a esta tradición, que por sexto año consecutivo se realiza sin confeti.
La reacción del público no se hizo esperar. Personas de todas las edades bailaron y cantaron en medio de una noche despejada en la que el frío dio tregua y la lluvia ni siquiera se asomó.
Dentro de los más animados destacaron María Esther Salazar y Nixon López, amigos desde hace varios años y cuyo mayor pasatiempo es el baile. Incluso, Nixon viajó desde Tilarán, Guanacaste, para sumarse a esta fiesta.
Su pasión por el baile es tal que hasta llegaron uniformados con una blusa y una camiseta roja.
“Me fascinan estos eventos, es diversión sana. Desde ayer estaba esperando venir a bailar con Marfil y está buenísimo. Yo espero venir todos los días”, comentó Salazar, quien es vecina de La Uruca.
Su compañero de baile no se quedó atrás: “Nuestro hobby es el baile y teníamos que aprovechar que podíamos bailar gratis con Marfil”, explicó López.
Ellos no fueron los únicos. A su lado, José Rodríguez y su esposa, Cora Oslin, bailaban salsa, merengue y socca.
“Somos de Limón y hoy tuvimos que venir a San José a hacer unos mandados. No nos imaginábamos encontrarnos con esto, pero hay que aprovechar para bailar y cantar”, manifestó Rodríguez.
Algunos extranjeros también pusieron su nota. Los ingleses Adam Oak y Jodi Dawn, quienes viven en Pérez Zeledón desde hace nueve meses y estaban de visita en San José, bailaron sin parar.
“Me gusta muchísimo esta música. La cultura costarricense me gusta, es muy alegre, por eso me quedé a vivir aquí”, enfatizó Oak.
Este año, el “avenidazo” se extenderá hasta el 21 de diciembre y tendrá actividades en la mañana, la tarde y la noche en la tarima frente al Banco de Costa Rica.