EDITORIAL

Construcción por la libre

Las cifras acreditan la edificación de 300.000 viviendas sin permiso municipal a lo largo de la última década

Casi la cuarta parte de la población nacional vive bajo techos construidos en abierta contradicción con la ley

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12:00 a.m. 01/12/2012

Es esencia de las municipalidades ser la manifestación del aparato estatal más cercana a la ciudadanía. Por eso se las conoce como gobiernos locales y se les asignan responsabilidades y potestades de alcance limitado a la comunidad donde operan. Los datos del censo y las estadísticas de construcción ponen en duda el fiel cumplimiento de esas funciones.

Las cifras acreditan la construcción de 300.000 viviendas sin permiso municipal a lo largo de la última década. Son unas 30.000 construcciones por año. Si la ocupación promedio fuera de 3,5 habitantes por vivienda, según los datos del 2011, casi la cuarta parte de la población nacional viviría bajo techos construidos en abierta contradicción con la ley.

El cálculo es conservador. Buena parte de la construcción irregular, por razones obvias, se da en sectores económicamente desfavorecidos, donde las familias son más grandes. La estimación también podría quedar corta porque solo contempla edificaciones ayunas de permisos, sin considerar la emisión irregular de autorizaciones, de las cuales no han faltado casos.

Según Franklin Solano, coordinador de investigación de la Fundación Promotora de Vivienda (Fuprovi), hay cantones donde el incumplimiento de requisitos alcanza el 60% de las construcciones y, según el Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos, una de cada cinco edificaciones se levanta sin permiso municipal.

Son demasiadas casas para pasar inadvertidas, y eso pone en tela de juicio la supervisión encargada a los gobiernos locales. Maureen Fallas, alcaldesa de Desamparados, atribuye el problema a rasgos culturales de un país empeñado en evadir requisitos. Razón de más para ejercer supervisión.

La alcaldesa promete fortalecer los controles en adelante, y eso equivale a una confesión de debilidades pasadas. Su cantón, uno de los más poblados, también figura entre los más victimizados por el desbordamiento de ríos y otros fenómenos naturales no tomados en cuenta por los constructores clandestinos.

Los gobiernos locales también alegan, no sin razón, la escasez de inspectores. Hay casos dramáticos, como el de Sarapiquí, donde dos funcionarios tienen a cargo la supervisión de un extenso territorio. Ese cantón, y Desamparados, figuran con Alajuela, Limón y San Carlos entre los más afectados por la construcción irregular.

El problema debe ser visto con preocupación. No se trata de la omisión de trámites sin consecuencia ni de la burla de inútiles barreras burocráticas. La construcción clandestina implica peligros mortales y disminuye las defensas del país ante los caprichos de la naturaleza. Los permisos de ley no solo son necesarios para asegurar la integridad estructural de las edificaciones y su conformidad con el Código Sísmico, sino también la seguridad del emplazamiento escogido.

Los permisos de construcción representan, quizá, el elemento más decisivo de cualquier política de prevención de desastres. En un país como el nuestro, de altísima sismicidad, cuyo régimen de lluvias constituye, al mismo tiempo, una bendición y una amenaza, la identificación y control de riesgos es crítica.

El problema no es nuevo. La estadística publicada ayer por este diario da cuenta de lo sucedido a lo largo de una década. Tampoco es un problema difícil de visualizar. Una comparación del censo de viviendas con los permisos otorgados revela, sin mayor esfuerzo interpretativo, el abismo existente entre las autorizaciones y las edificaciones realmente construidas.

Si las municipalidades no consiguen ejercer controles adecuados, los riesgos aconsejan la intervención del poder ejecutivo para apoyarlas.

Los trámites, por otra parte, deben ser simples, expeditos y costeables según el tipo de construcción. Es necesario allanar el camino para estimular el cumplimiento en beneficio de la seguridad.

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comentarios

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Gerardo Calvo Meza 23:50 1/12/2012

Y si un proyecto lleva la firma de un profesional y el visto bueno de un inspector o ingeniero municipal entonces ya es seguro? Alguien sabe quienes firmaron y autorizaron construir el condominio Fuente de Vida en Moravia y si ya dieron la cara? porque hasta donde se esas familias siguen pagando el credito por una casa que esta dehabitada por orden de salubridad. ---> http://www.nacion.com/2012-03-01/ElPais/bcr-reclama-pago--de-credito--por-condominio-inhabitable.aspx

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Luis Montero Bustamante 23:06 1/12/2012

¿Alguno de los que comentan han hecho las gestiones para solicitar un permiso de construcción?. Es algo difícil y sobre todo caro. Alguna gente pues ha tenido que evadir los permisos pues sencillamente no le alcanza la plata para terminar la casa si lo hace, pues no todos tienen la dicha de que les sobre el dinero para vivienda. Debe hacerse una modificación a la ley, de modo que hasta cierto valor de la construcción esté exenta. Y es falso que las casas construidas sin permiso se caen.

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Renan Sanchez B. 22:44 1/12/2012

Francamente a como van los alquileres de carísimos más el 10 % anual sin tope ni límite de renta establecidos para proteger los derechos adquiridos por los arrendatarios en los casos de antigüedad y puntualidad de pago; se pretendrá que todos se vayan después de los 4 años de alquiler?, ya que no hay consideración ni empatía. Sugiero que personas honestas y con la mano en el corazón nos unamos para irnos a vivir juntos a algún y protegernos unos a otros y no darles el gustazo de pagar caprichos.

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Luis Eduardo Araya Padilla 14:19 1/12/2012

La gente planifica construir en vacaciones de semana santa o fin de año para que no aparezca un funcionario municipal. No se hagan ilusiones el funcionario siempre aparece aunque sea 3 semanas despues y les cobra por no cerrar la construccion, el propietario quiere ahorrarse el dinero del impuesto municipal, poliza del INS, planilla de CCSS y al profesional. Al dueño la obra le sale mas cara pues construye MAL, esas son las casas que se caen en el terremoto, se incendian o se las lleva el rio.

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saul mejia salazar 11:54 1/12/2012

La corrupcion dentro de los inspectores de la muni, al dueño de esa edificacion le sale bien caro,por los cobros excesivo ,luego los choriceros que no faltan, zopilotes de rapiña,toda una vida he escuchado la misma cancion ,entonces para esa gente ke kiere construir lo hacen brincandose las leyes municipales para ahorrar un dinero y con razon,aparte pagas cargas sociales;timbres,kieren terminar su casa completa. siempre,timbres:Niñes,abogados,huerfanos,kieren ahorrar dinero para acabar su casa.

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