El reconocimiento de Palestina como observador no miembro de la ONU es “un paso para reafirmar los anhelos de paz” entre los pueblos israelí y palestino”, y ayuda a la búsqueda de una solución que permita la convivencia de dos Estados vecinos.
Esta es, en esencia, la razón por la cual Costa Rica votó ayer a favor de esa resolución en la Asamblea General de la ONU, puntualizó el Ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado.
Además, resaltó que con esa posición el país es coherente en relación con Palestina, con la cual mantiene vínculos diplomáticos desde febrero del 2008 y cuyo ingreso a la Unesco también respaldó recientemente.
La Cancillería rememoró que, hace 65 años, Costa Rica apoyó el Plan de Partición de Palestina (entonces bajo mandato británico) para establecer dos Estados: uno judío y otro árabe.
Expectativas de paz. Para el Gobierno costarricense, alcanzar un arreglo definitivo que permita hacer realidad un Estado palestino “será el fruto de las voces moderadas que aceptan la coexistencia (...) de dos Estados independientes” dentro de territorios seguros y fronteras acordadas.
En esa línea, la Cancillería expresó el respaldo a los dirigentes de Israel y de la Autoridad Nacional Palestina como “legítimas alternativas al terrorismo, al extremismo y a los múltiples actores interesados en frustrar la paz”.
Gestión sin éxito. El voto favorable de Costa Rica no sorprendió a Israel, dijo ayer el embajador de ese país, Daniel Saban.
Aseguró que esta semana se reunió con el canciller Enrique Castillo, quien le anticipó que el país votaría a favor del estatuto de Palestina como Estado observador no miembro de la ONU.
“No negociamos (con Costa Rica), sino que hicimos todos los esfuerzos diplomáticos posibles para demostrar que esta votación a favor puede producir inconvenientes en el proceso de paz en el Oriente Medio”, declaró el representante diplomático.