Lo que se esperaba que fuera una avalancha de solicitudes de funcionarios para acogerse a la movilidad laboral voluntaria en las oficinas centrales de la CCSS, finalmente solo llamó la atención de 25 de los 1.200 empleados que calificaban para abandonar los edificios de la entidad en avenida segunda, en San José.
De hecho, la cifra se vuelve más insignificativa, si se toma en cuenta que en las oficinas centrales laboran 3.642 personas.
El dato de los 25 funcionarios no cambiaría, pese a que hoy se cumplen los tres meses que había dado de plazo la Gerencia Administrativa para que el trabajador que así lo quisiera, abandonara la institución a cambio de un paquete de beneficios.
La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) también había propuesto una movilidad laboral horizontal (traslado a un centro o área de salud), pero esta solo sedujo a 115 funcionarios.
Pese a que no califica como fracaso el poco interés por la iniciativa, el gerente administrativo, Luis Fernando Campos, reconoció que la meta de reducir la fuerza laboral no se concretará a corto plazo.
Eso también hace que lo expresado en julio pasado por la presidenta ejecutiva de la Caja, Ileana Balmaceda, de que se “adelgazaría” la planilla antes de fin de año, tampoco se cumplirá.
Incluso, a los 25 que expresaron su voluntad de irse no se les ha dado el “sí” de parte de las autoridades, señaló el gerente Campos.
¿Quiénes son? Los que eventualmente se irían de la Caja recibirían el pago de 12 años de cesantía, más el promedio de los cuatro mejores salarios de los últimos seis meses, según acordó la institución el pasado 30 de agosto.
Campos comentó que puede que haya un “temor” hacia la movilidad “por la coyuntura que vive el país y las consecuencias de someterse a este tipo de programas”.
Entre los 25 que saldrían de la CCSS están médicos, administrativos, abogados y personal con funciones varias, informó el gerente.
En el caso de los 115 que optaron por una movilidad horizontal, también se analiza si el cambio es factible, sobre todo si la plaza se mantiene o se debe hacer una recalificación del puesto.
Este último programa busca que funcionarios que están en oficinas centrales laboren en sitios cercanos a sus residencias.
Pero ¿cuál será el paso de las autoridades para garantizar la reducción de personal?
El gerente respondió que, paralelamente a la movilidad, hay un “plan de reestructuración”.
Se intentó obtener el criterio de la Unión Nacional de Empleados de la Caja, pero no fue posible localizar a sus representantes.