La petición de Riteve de subir sus tarifas de inspección vehicular en un 157% levantó un polvorín en el Gobierno, donde ya se anunció que el ajuste no se puede tramitar por falta de la metodología de cálculo.
La solicitud, presentada desde el 19 de noviembre ante la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep), también alteró a miles de conductores que tendrían que sacar más dinero de sus bolsillos para cubrir los nuevos precios.
Si se aprobara un ajuste del 157%, la inspección de un vehículo liviano aumentaría de ¢9.930 a ¢25.530 y las motos pasarían de ¢6.541 a ¢16.810.
Para los empresarios de buses y taxis el golpe, es doble si se toma en cuenta que ellos están obligados a superar dos inspecciones por año. Un bus, por ejemplo, subiría de ¢13.076 a ¢33.620 por cada visita.
Además de esta propuesta del 157%, Riteve presentó un plan b, donde el ajuste es del 127%.
Según un comunicado de Riteve SyC, desde el 2004 el Gobierno no le aprueba ajustes, pese a que ha presentado solicitudes cada año.
“Ninguna solicitud ha fructificado porque los últimos Gobiernos no han publicado ni oficializado una metodología de cálculo de tarifas de la revisión técnica.
”Esta acción contraviene totalmente lo dispuesto en el contrato entre Riteve y el Estado costarricense”, indica el comunicado.
Antecedente. En el caso de Riteve, las variaciones tarifarias nunca fueron aprobadas, porque nunca quedó claro a quién le correspondía hacer la fijación tarifaria y con cuál metodología.
La duda salta ahora porque la nueva ley de tránsito estableció en su artículo 29, que le correspondería a la Aresep “realizar los estudios técnicos y determinar el modelo tarifario” para fijar los montos que se pueden cobrar por inspección vehicular.
Sin embargo, Francisco Chacón, ministro de la Presidencia, reaccionó muy temprano ayer para decir que no está claro si este artículo se aplica a Riteve (como único oferente), o se aplicará cuando el servicio esté en manos de varias empresas (mercado abierto).
Además, trató de calmar a los ciudadanos desde su cuenta en Twitter: “el que Riteve pida un aumento en ese porcentaje, no significa que sea procedente ni que la Aresep lo vaya a autorizar”, externó.
Rodrigo Rivera, viceministro de Transportes, calificó la petición de Riteve de “altísima” y reiteró que el ajuste es inviable ahora, porque falta la metodología de cálculo, que está en manos del Ministerio.
Dijo que cuando la metodología esté lista se someterá a consulta pública, antes de quedar en firme. La consulta sería en diciembre.
Por último, en la Autoridad Reguladora están a la espera de los documentos de renovación del contrato entre Riteve y el Estado, para ver a quién le compete la fijación.
Pese a estas manifestaciones para apaciguar el ambiente, los usuarios reaccionaron con molestia.
“Nosotros en su momento nos habíamos pronunciado ante el CTP (Consejo de Transporte Público) sobre el tema, ahorita que salió anunciado semejante garrotazo estamos solicitando cuáles son los criterios técnicos para esta solicitud”, dijo Erick Ulate, presidente de Consumidores de Costa Rica.
Igual reaccionó Rubén Vargas, de la Unión de Taxistas.
“Es un atropello más contra las personas que tenemos vehículos de parte de esa empresa. Creemos que no es justo, que realmente se ha notado que con la tarifa que ellos han tenido han podido sobrevivir todos estos años, y con la alcahuetería de esta administración, de darles 10 años más el contrato de concesión”, dijo. Colaboraron Luis Miguel Herrera y Alonso Tenorio