Los presidentes de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial se pusieron de acuerdo ayer para proyectar un mensaje de concordia y de convencimiento común por la necesidad de apurar los cambios “de fondo” en el funcionamiento del Estado costarricense.
Laura Chinchilla, Víctor Emilio Granados y Luis Paulino Mora abogaron por superar el conflicto desatado en torno a la reelección del magistrado Fernando Cruz, ahora que su permanencia o salida está en conocimiento de la propia Sala Constitucional y el tema salió de las manos de los diputados.
No es que al llegar tuvieran divergencias. En general, estaban de acuerdo en todo y hasta habían hablado por teléfono para alistar el acuerdo que firmaron frente a las cámaras. Los que impulsaron la no reelección de Cruz no estaban ahí.
La declaratoria presentada tras una hora de reunión, expresa preocupación por el enfrentamiento de las últimas dos semanas entre diputados y miembros de la Corte. Sin embargo, coincidieron en que se debe aprovechar la crisis para avanzar en reformas al funcionamiento de las instituciones, en especial la cuestionada Sala Constitucional y el Congreso, por su reglamento interno.
Tras prometer impulsar proyectos concretos en los primeros meses del 2013, reafirmaron el “respeto a la independencia del Poder Judicial”, la consigna que enarbolaron los magistrados molestos y que el jueves pasado motivó a cientos de funcionarios de ese campo a protestar ante el Congreso.
La Corte Suprema de Justicia reaccionó con fuerza la semana pasada después de que el jefe de los diputados de gobierno, Fabio Molina, dijo que era un “llamado de atención a la Corte” la decisión de no reelegir al magistrado Cruz.
La presidenta Laura Chinchilla ha insistido en que el Poder Ejecutivo no tuvo ninguna injerencia en la decisión de sus diputados, a pesar de cuestionamientos sobre la participación del ministro de la Presidencia, Carlos Ricardo Benavides.
“Debemos ir más allá de lo anecdótico y lo coyuntural (...). El país y la sociedad entera nos venimos preparando para reformas profundas”, dijo Chinchilla, tras dar la bienvenida a la variedad de propuestas para reestructurar el funcionamiento del Estado.
“Simple y sencillamente ya le llegó la hora a la reforma institucional del Estado”, sostuvo Chinchilla, quien anunció que será en enero y no en diciembre cuando se conozca el informe de los expertos a quienes encargó un análisis sobre las formas de mejorar el funcionamiento del Estado. Esto para que no choque con la Navidad.