Las intervenciones de hospitales o servicios médicos se han vuelto comunes en la CCSS.
Ahora le tocó el turno al Hospital San Francisco de Asís, en Grecia, Alajuela, que, debido a sus “debilidades de gestión administrativa y en la prestación de servicios de salud a la población”, pasará por un proceso de reordenamiento.
Anoche, la Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) acordó la intervención por un año prorrogable, de todo el hospital, luego de conocer varios informes que señalan irregularidades y fallas en los servicios.
La intervención significa que el hospital pasa a estricto control de la Gerencia Médica de la Caja.
Una de las medidas dictadas es la separación temporal del director, Róger Fernández, y de su asistente, Ligia Zamora.
Esta intervención se suma a otras ocurridas solo meses atrás y que todavía se hallan vigentes.
Está la del Hospital Max Peralta, en Cartago, donde una presa de 114.000 citas, con esperas de más de tres años, llevó a las autoridades a ponerle mano en julio.
Otras acciones, también recientes, son las intervenciones en los servicios de Radioterapia y Cardiología del Hospital México.
El primero, por la falla constante de los equipos y el mal manejo del contrato de compra de tratamientos contra el cáncer a una clínica privada; el segundo, por rencillas entre el personal.
El año pasado también fue intervenida la Gerencia de Pensiones por mala gestión.
No es un cierre. En un comunicado divulgado anoche, la Caja manifestó que el hospital “no se cierra, se refuerza”.
Aunque no profundiza en las razones, la entidad señaló que la intervención se basó en informes de la Auditoría Interna y del Equipo Técnico de Apoyo Hospitalario que estuvo en Grecia recientemente.
Además, los directivos instruyeron a la Gerencia Médica a que investigue “la posible responsabilidad de funcionarios institucionales en hechos que resulten contrarios a la normativa institucional”.
La Caja nombró una comisión interventora que estará liderada por Roberto Cervantes Barrantes, actual director del CAIS de Puriscal, quien será director interino.
Fernández, que ahora pasará a las oficinas centrales de la CCSS, dijo a este diario que estaba de acuerdo con la intervención.
Selañó que lo sucedido se debe llevar a cabo con “transparencia”, y espera que el centro médico salga fortalecido tras el proceso.
Desde inicios de año, el director Fernández y médicos del hospital se señalaban mutuamente por las fallas en los servicios.
También hubo discrepancias por el pago de horas extras y disponibilidades y guardias médicas.
Los problemas ocasionaron que pobladores de Grecia hicieran manifestaciones y bloqueos de vías.