Tanto los abogados de los demandantes como los representantes del Estado cuentan las horas para conocer el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que determinará si Costa Rica debe mantener la prohibición de la fecundación in vitro (FIV) o volver a permitirla luego de 12 años.
Está previsto que, a más tardar este viernes, la Corte haga público el resultado del litigio que comenzó en el año 2001, cuando 18 ciudadanos demandaron al Estado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos porque, un año antes (2000), la Sala IV había prohibido la práctica aquí de la técnica médica para lograr embarazos.
A pocas horas de que se dé el veredicto final, la procuradora general de la República, Ana Lorena Brenes, quien fungió como agente defensora del Estado, dijo a este diario que espera un fallo que respete el derecho a la vida.
“Queremos que se reconozca al Estado de Costa Rica el margen de apreciación que permita que el concepto de vida, contenido en nuestra Constitución Política, las leyes y desarrollado por la Sala Constitucional en la resolución que se cuestiona –la del año 2000–, prevalezca y permita la protección del derecho a la vida del embrión”, argumentó la procuradora.
Motivados. En la otra acera, los abogados de los 18 demandantes también respiran optimismo.
Boris Molina, representante ante la Corte Interamericana de 12 de los 18 que interpusieron la queja contra el Estado, manifestó que las pruebas de que hubo atropello a derechos de las entonces parejas son contundentes y les darán la razón.
Además, dijo, el fallo “le va a decir a la Sala IV que sus decisiones no son definitivas y son revisables”, en referencia a la resolución que frenó la FIV en el año 2000.
Para Hubert May, colega de Molina y defensor de los restantes seis demandantes, además de que hay confianza en que se reactivará la fecundación in vitro, la Corte haría bien si determina que el Estado debe garantizar el acceso a esa técnica a personas que, además de infértiles, son de bajos recursos.
El caso “Grettel Artavia y otros (Fecundación in vitro) vs. Costa Rica” se reactivó en el 2010 cuando la Comisión Interamericana de Derechos Humanos determinó que el país “violó derechos humanos fundamentales” al limitar la FIV.
Un año después envió el caso a la Corte Interamericana, la cual dictará un fallo que es inapelable.