El canciller Enrique Castillo echó marcha atrás en la decisión de despedir a 10 personas que fueron nombradas a dedo en el servicio exterior durante la gestión de su antecesor, René Castro.
Los funcionarios iban a ser destituidos en abril del 2013. Sin embargo, el 20 de agosto, el viceministro Luis Fernando Salazar ordenó –con aprobación del ministro Castillo– mantenerlos en sus puestos hasta mayo del 2014.
Entre los beneficiados con esa decisión están Natalia Chaves, hija de la exdiputada liberacionista Maureen Ballestero; Tanishia Ellis, excandidata a diputada por el PLN, y Rodrigo Maffioli, hijo del músico Rodrigo Pigo Maffioli, quien formó parte de un grupo de artistas que le dieron la adhesión pública a Laura Chinchilla en la campaña electoral.
El año pasado, luego de que este medio publicó que la Cancillería repartió a dedo puestos diplomáticos entre allegados al PLN, la presidenta Chinchilla ordenó sustituirlos a todos y sacar las plazas a concurso.
En el 2011, la Procuraduría señaló faltas éticas y falta de transparencia en los nombramientos políticos de 47 personas ajenas a la carrera diplomática.
El ministro Castillo manifestó que, en el caso de las personas cuyos puestos intentan salvar, sus nombramientos pueden enmendarse legalmente.
“Al principio no se estaba tomando en cuenta que había algunos de esos nombramientos que podían ser corregidos (...); todo lo que hemos hecho ha sido en consulta con la Procuraduría”, dijo.
Para el próximo 31 de diciembre está programado el despido de otros 10 funcionarios nombrados con criterios políticos.
En julio, el canciller contó que había recibido llamadas de amigos y parientes de algunos funcionarios para tratar de que no fueran despedidos. “Hay gente que nos habla, pero no podemos atender esas gestiones”, dijo. Colaboró la periodista Yanancy Noguera