Música

Rocío de la infancia

Rocío Sanz La compositora creó uno de los mejores programas de radio para niños

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Tania Camacho Azofeifa taniacamachoazofeifa@utexas.edu 12:00 a.m. 25/11/2012

A fines de junio de 1982, la cartelera cultural de un diario mexicano anunciaba los nuevos espectáculos del mes de julio en el Distrito Federal. Llama la atención que entre las actividades anunciadas aparezca el siguiente comentario: “Rocío Sanz, productora y genio de un programa infantil que nunca debería desaparecer: El rincón de los niños”.

Imagenes/Fotos

El programa tenía tal impacto que causaba conmoción el solo imaginar que saliera del aire cuando apenas tenía diez años de existencia. Esto demuestra el cariño que muchos mexicanos conservan aún por ese programa, y confirma la admiración que inspiraba Rocío Sanz, compositora costarricense radicada en México hasta su muerte, ocurrida en 1993. Todo esto lo prueban memorias, reportajes y entrevistas, y últimamente blogs de colegas y seguidores.

Más que canciones. En las Memorias de Radio UNAM (1937-2007), Josefina King Cobos menciona que, en 1972, la radio vio la necesidad de dedicar un espacio a la infancia. Así, en ese mismo año nació El rincón de los niños.

Rocío trabajaba en la radio desde 1966, y creó el primer programa especializado de esa emisora para la audiencia infantil. “Yo estaba muy involucrada con Radio Universidad, y mi objetivo fue llevar la cultura a los niños a través de este espacio”, consta en las memorias de la Radio UNAM.

Sanz explicó que varias emisoras mexicanas programaban las canciones de Francisco Gabilondo Soler, Cri-Cri; sin embargo, ella fue más allá de la programación de temas musicales.

Para Rocío, “Gabilondo era el maestro de todos los que queríamos hacer programas para niños”. A partir de ese modelo, ella expandió el universo radiofónico infantil con la presentación y la discusión de temas que cautivaran y educasen a su audiencia.

En El rincón de los niños se difundía música clásica, folclórica e infantil, y se comentaba cada pieza. También se leían cuentos y poesía, y se hablaba de temas históricos y científicos: todo lo que pudiese expandir la imaginación y el conocimiento de sus oyentes. El programa era de entretenimiento con una clara intención informativa y educativa.

Aunque el programa se producía en México, tenía la identidad de Rocío Sanz. Lo forjaron su ser artístico y sus vivencias de infancia en San José. Entre música y poesía, ciencia y ficción, Rocío incluyó, en sus episodios, obras de Carmen Lyra y Carlos Luis Sáenz, quienes fueron pilares costarricenses de la educación infantil, de la creación artística y de su propia infancia.

Audiencia. Muchos aprendieron de este programa, no solo la audiencia infantil. El escritor mexicano José Antonio Zambrano, Premio Nacional de Cuento Infantil en 1980, dice en un artículo de su autoría:

“No escucho el programa desde su comienzo, pero, a partir del día que lo conocí, no dejo de pasar una semana sin escucharlo. No soy niño, pero me resulta ameno e interesante; considero que tengo una deuda importante con él porque ahí aprendí a dirigirme (al menos es lo que intento) a los niños en un lenguaje directo, limpio, con el tono preciso para captar su atención e interés. En este sentido, el programa ha sido una cátedra semanal”.

El programa también hospedó grupos dedicados a la canción infantil. Sanz bautizó a uno de esos grupos como “Los Hermanos Rincón”. Ellos grabaron varios discos auspiciados por el programa. El UNICEF distribuyó algunos de esos discos en hospitales y hospicios de huérfanos. Varias instituciones educativas también se interesaron en utilizar las grabaciones. Además, publicaron casetes con varios episodios del programa para que el público general pudiese adquirirlos.

Dedicación. En su artículo, Zambrano comenta: “En los últimos años, Rocío Sanz ha estado un tanto alejada de la creación musical para dedicar lo mejor de sus energías a El rincón de los niños pues cada uno de estos programas es absorbente, exige una entrega total, perseverancia, pero, sobre todo, un gran amor a los niños”. Según consta en las memorias de la radio, Rocío recibía muchas cartas y llamadas.

Ella se dedicó a atender a su audiencia, e hizo prácticamente todo el trabajo: “menos hablar ante el micrófono porque ése siempre me impuso mucho”, declaró.

Cuatro actores mexicanos colaboraban en la narración de los episodios: Ana Ofelia Murguía, Jorge Humberto Robles, Carlota Villagrán y Luis Miranda. Zambrano también colaboró en la adaptación de algunas obras literarias.

Aunque contaba con el apoyo de sus colegas y amigos, Sanz se encargaba de la producción: desde la redacción de los guiones y la selección musical hasta la adaptación de textos literarios y la elección de informaciones históricas y científicas.

Rocío Sanz contó que, en una ocasión, escribió a la BBC de Londres para saber si allí se producía un programa similar. En efecto, lo tenían, con la diferencia de que contaba con un equipo de cincuenta personas para producirlo. “Por supuesto, pedí apoyo en la emisora, pero sólo conseguí que me pusieran un asistente de producción”.

Difusión. De transmisiones quincenales, el programa pasó a emitirse dos veces por semana en el sitio que lo vio nacer: Radio UNAM (de la Universidad Nacional Autónoma de México). Radio Educación también produjo el programa por unos años; y, luego, al volver a Radio UNAM, las dos radioemisoras lo transmitían en varios horarios.

Según un artículo de Alejandro Sorondo en el diario Excélsior de México, también pasaron el programa fuera de la capital y en otros países. Radioemisoras de Costa Rica y Nicaragua, y de Houston (Texas), son las mencionadas en ese artículo, publicado en 1982.

Así, cada transmisión se iniciaba y se terminaba con el fondo musical de la suite El rincón de los niños, de Claude Debussy, obra que inspiró el nombre del programa. Sobre esa suite se oía una voz que decía: “Todas las semanas, a esta misma hora, los esperamos aquí con cuentos e historias verdaderas, con música y versos, noticias y leyendas para ustedes en El rincón de los niños”.

El programa de Sanz produjo alrededor de 400 episodios que se encuentran resguardados en la Fonoteca Nacional de México y en las fonotecas de Radio UNAM y Radio Educación. Estas instituciones realizan ahora la digitalización de sus colecciones. Mientras le toca el turno a El rincón de los niños, quizá la Radio Universidad de Costa Rica localice sus propias copias y ponga, al alcance de investigadores y oyentes, parte del legado de esta compositora costarricense.

La autora es candidata al doctorado de musicología histórica en la Universidad de Texas en Austin. Su tesis doctoral trata de la compositora costarricense Rocío Sanz.

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Vida y talento

Rocío Sanz (1934-1993) realizó estudios musicales en Costa Rica, Estados Unidos, México y Rusia. Compuso música vocal, coral, de cámara y para piano; también, música para teatro, danza, cine y documentales. Integró el grupo de compositores Nueva Música de México y el Sindicato de Músicos y Compositores de ese país.

La Liga de Músicos y Compositores de México y la Escuela de Artes Musicales de la UCR ha publicado parte de su música. Su producción infantil incluye el programa radiofónico El rincón de los niños y cuentos como El insomnio de la Bella Durmiente, publicados en México y Costa Rica. Sus canciones infantiles han formado parte del repertorio de varios coros nacionales y algunas están incluidas en el disco compacto Canciones infantiles de la Escuela de Artes Musicales de la UCR.

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