Luego de seis meses de freno a la instalación de torres celulares en todo el país, la Setena volvió a dar trámite a estas solicitudes.
Así lo instruyó mediante una circular del 13 de noviembre, Uriel Juárez, jerarca de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (Setena), adscrita al Minaet.
En el documento se informa de que la Sala IV, en octubre, declaró sin lugar una acción de inconstitucionalidad presentada contra la decisión de la entidad de eximir de estudios de impacto ambiental las autorizaciones para torres.
“Se ordena continuar con los procesos de evaluación ambiental de los trámites de torres de telecomunicaciones que habían sido suspendidos por orden de la Sala Constitucional”, dice la circular.
La acción de inconstitucionalidad fue presentada por el especialista en Derecho Ambiental, Álvaro Sagot.
Con el fallo, la Sala validó el criterio de la Setena de pedir solo estudios adecuados obras de bajo impacto ambiental en el caso de torres. Este aval es necesario para acudir a las municipalidades a tramitar el uso de suelo.
“Esto es muy conveniente porque ya las empresas pueden seguir con su despliegue de la red y dar mejor servicios a usuarios y cubrir las áreas que aún no tenían cubiertas. El más beneficiado con esta resolución es el usuario”, manifestó Wálter Herrera, miembro del Consejo de la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel).
Larga fila. Las torres son necesarias para que las empresas telefónicas extiendan sus redes y así garantizar señal celular a sus clientes.
María Guzmán, viceministra de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones, dijo que actualmente hay poco más de 120 solicitudes en espera de aprobación.
A pesar de este fallo, las telefónicas aún tienen muchos obstáculos que sortear para asegurar la extensión de sus redes y así completar sus obligaciones de cobertura.
En ese momento, aún hay 13 de 81 municipalidades que carecen de un reglamento para torres de telefonía. De estas, en cuatro ni siquiera está redactado y en las restantes está en trámite.
Otros ayuntamientos que sí tienen las reglas aprobadas, son tan restrictivas que las firmas tienen muchas complicaciones para darles cumplimiento. Tales situaciones han obligado a estas empresas a utilizar estrategias, como el uso de equipos móviles.
Todo este proceso se inició en noviembre de 2011, cuando se dio el banderazo a la apertura en telecomunicaciones.