EDITORIAL

Ciudad vertical

Somos testigos de un profundo cambio cultural en materia de vivienda, producto de las circunstancias

Las razones del desarrollo vertical son diversas, pero los casos de éxito demuestran la existencia de posibilidades que Costa Rica apenas comienzaa explorar

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12:00 a.m. 14/11/2012

“Vamos hacia una ciudad densa y compacta, que significa vivienda en altura y en condominio, combinada con área pública”, vaticina Irene Campos, ministra de Vivienda. La descripción invoca imágenes de un espacio urbano estrecho, incómodo, contrario al concepto tradicional de barrio y vivienda.

En efecto, somos testigos de un profundo cambio cultural impulsado por las circunstancias. El precio del terreno, el crecimiento demográfico y el desarrollo de un aparato productivo más diverso, donde la agricultura cede su primacía a la industria y los servicios, conspiran contra la imagen recogida en los versos de la hermosa canción tradicional: “Caña dulce pa´ moler, cuando tenga mi casita'”.

Nostalgia aparte, la noticia no es necesariamente mala. La urbe moderna ofrece ventajas económicas, sociales y ecológicas imposibles de lograr en otros ambientes, como el suburbano. La vida urbana, en comunidades transitables a pie, por falta de una mejor traducción para la expresión inglesa “walkable communities”, atrae a millones de personas en todo el planeta.

En los Estados Unidos, donde la aspiración generalizada es vivir en los suburbios, aunque no haya más remedio que trabajar en la ciudad, el regreso a las grandes concentraciones urbanas es una fuerte tendencia. La corriente, manifiesta en las últimas décadas, también implica un cambio cultural en un país donde la mitad de la población todavía habita en los suburbios.

La vida urbana ofrece la posibilidad de caminar para satisfacer necesidades que en otros ambientes son resueltas con uso del automóvil. En eso hay ventajas para la salud y la ecología. Estudios ejecutados en los Estados Unidos establecen claras relaciones entre la vida suburbana y el aumento de la obesidad, fuente de muchos otros males.

El desarrollo vertical también produce un impacto favorable sobre la conservación del ambiente. Muchas de las mejores tierras agrícolas de Costa Rica yacen hoy bajo las espesas capas de asfalto y cemento necesarias para permitir nuestra desordenada expansión vertical. Según Vishaan Chakrabarti, estudioso de los bienes raíces en la Universidad de Columbia, con la densidad urbana de Nueva York sería posible asentar a la totalidad de la población del planeta en un área del tamaño del estado de Texas y dejar el resto para la naturaleza y la agricultura.

En las grandes concentraciones urbanas, el transporte público reina cuando las distancias no permiten el desplazamiento a pie. Comercio, oficinas, escuelas y hogares se integran en espacios compactos, diametralmente opuestos en forma y funcionalidad a los desarrollos suburbanos, cuyo surgimiento está estrechamente ligado con la proliferación del automóvil.

En las grandes ciudades, la reducción del tiempo de desplazamiento crea oportunidades para la recreación y contribuye con la economía familiar, pero también reduce la emisión de gases de efecto invernadero, la principal preocupación en la agenda de los ambientalistas en todo el mundo.

Las razones del regreso a la ciudad no son las mismas aquí y en otros países, pero los casos de éxito demuestran la existencia de posibilidades que Costa Rica apenas comienza a explorar. El éxito, sin embargo, depende de la planificación y el orden. No es así como Costa Rica emprendió su proceso de urbanización vertical, pero está a tiempo de corregir el rumbo. La ciudad deseable es obra del diseño arquitectónico y no de la casualidad.

Entre las medidas indispensables está el desarrollo de un sistema de transporte público eficiente y limpio, con la aplicación de tecnologías novedosas, aptas para mejorar la calidad del aire y agilizar el tránsito de personas, aunque sea en distancias más cortas. Es hora de ir adoptando esas medidas porque, como dice la ministra, vamos hacia la ciudad vertical y no parece haber alternativa.

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Rolando Camacho C. 22:21 14/11/2012

Se vislumbran tiempos de caos y expansion demedida sin planificacion, tampoco me gustaria ver San Jose convertida en otra capital ya sea como Caracas o la misma Ciudad de Mexico, el ejemplo clasico de caos urbano, donde vivir es caotico y desesperante, definitivamente se debe pensar en un desarrollo progresista pero creo que ya hay muchos ejemplos claros de otras capitales del mundo y principalmente latinoamerica sobre como las cosas NO deberian hacerse.

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Mario Martinez Rondon 18:33 14/11/2012

Soy venezolano y en mi país sabemos mucho de urbanismo vertical como única solución a la expansión urbana. En el GAM de San José no hay otra posibilidad. El valle central no aguanta el crecimiento desmedido de la macha urbana y ojala que en poco tiempo veamos un auge de vivienda vertical en grandes torres para la clase media. Hay que repoblar la capital y olvidar el modelo americano que crea suburbios horizontales sin transporte publico eficiente. El GAM necesita mas torres y metro ya!

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Roberto Bonanomi 17:51 14/11/2012

Lo que Costa Rica debe enfrentar es una tarea sencilla: PLANIFICACIÓN del territorio nacional. Por ejemplo, en edificios de seis pisos pueden vivir bien 40 personas, en un Km² 10 mil personas, por lo cual toda la población de Costa Rica ocuparía solamente 500 Km², apenas el 1% de todo el territorio nacional con la ventaja de los servicios de trasporte públicos eficientes y no contaminantes.. Pero:¿como podemos realizar este hito si aquí no surgen lideres que impulsan una PLANIFICACIÓN ?

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Roberto Bonanomi 17:39 14/11/2012

Lo que Costa Rica debe enfrentar es una tarea sencilla: PLANIFICACIÓN del territorio nacional. Por ejemplo, en edificios de seis pisos pueden vivir bien 40 personas, en una hectárea 10 mil personas, por lo cual toda la población de Costa Rica ocuparía solamente 500 Km², apenas el 1% de todo el territorio nacional con la ventaja de los servicios de trasporte públicos eficientes y no contaminantes.. Pero:¿como podemos realizar este hito si aquí no surgen lideres que impulsan una PLANIFICACIÓN ?

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Alonso Madrigal S 16:08 14/11/2012

Debemos cambiar el modelo de ciudad para lograr vivir en un espacio más ecológico, conforme nos alejamos más del centro el estado debe construir más calles, aceras, llevar electricidad y teléfono y los ciudadanos invierten más en desplazarse lo que genera un gran impacto ecológico, los edificios son más seguros, favorecen la cohesión social y nos permiten caminar y ejercitarnos más.

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