12:07 p.m.MIÉRCOLES 22 DE MAYO DEL 2013
Clara Astiasarán
E n Costa Rica –como en tantos otros países y economías locales–, los espacios para el arte y la crítica cultural se encuentran hoy en proceso de depreciación.
Fernando Chaves Espinach fche626@gmail.com
11:19 a.m.- 11/11/2012 Bélgica Rodríguez habla con la autoridad que su extenso curriculum le permite. Ha sido crítica de arte, curadora, directora de museos y, sobre todo, enamorada del arte de Latinoamérica. Rodríguez suele visitar a Costa Rica desde 1982 y ha impartido 19 seminarios por invitación de la Galería Valanti, pero su conocimiento sobre el arte centroamericano no se agota. Conversamos con la especialista acerca de una investigación aún en proceso: Temas y problemas del arte en Centroamérica.Leer más...
Mario Zaldívar mazalri22@gmail.com
11/11/2012 Allá por los años 50, un arquitecto de apellido Quesada corrió con todos los gastos para grabar Olvida, corazón, bolero de Gerardo Jiménez, con la condición de que el disco saliera sin el nombre del compositor, sino con un seudónimo: tal era la mala fama de los músicos populares en la mitad del siglo XX. La grabación se realizó en la Sala Tassara, de barrio México.Leer más...
Jorge Arroyo jorgearroyo2000@yahoo.es
11/11/2012 Durante el siglo XVIII, el establecimiento de ermitas fue fundacional para algunas ciudades costarricenses. Así, el 12 de octubre de 1782, el obispo de Nicaragua y Costa Rica, Esteban Lorenzo de Tristán y Esmenola, bendijo un oratorio donde ofició la misa con la que se considera que se fundó Alajuela. No fue un acto oficial, sino religioso.Leer más...
Juan Durán Luzio duranluzio@hotmail.com
11/11/2012 El maestro Andrés Bello, residente en Santiago de Chile, recibe una carta de su amigo y discípulo neogranadino Manuel Ancízar; la carta está fechada en Bogotá el 13 de marzo de 1857, casi un año después de las batallas de Santa Rosa y Rivas y pocas semanas antes de la victoria definitiva por la Vía del Tránsito.Leer más...
Víctor Hurtado Oviedo vhurtado@nacion.com
11/11/2012 En las cintas mexicanas de aquella época dorada en blanco y negro, ¿cómo se habría visto el rojo cabello de Sandra: incendio bailable que giraba echando fuego al son de un mambo y sobre la tarima peligrosamente de madera del night club Maracas? Habría seguido siendo rojo cual un adelanto en Technicolor y como un fósforo encendido que habría quemado el mambo, el cabaret y la película.Leer más...
Raciel del Toro racieldeltoro@yahoo.es
11/11/2012 El filme documental nació junto al cine mismo con aquellas antológicas imágenes de La llegada del tren y La salida de los obreros de la fábrica que nos legaron los hermanos Lumière, pero ha sido habitualmente un género preterido a lo largo de los poco más de cien años de edad que tiene el séptimo arte, sobre todo debido a esa preeminencia del star system hollywoodense, que ha marcado mucha de la historiografía cinematográfica.Leer más...
Víctor Hurtado Oviedo, editor vhurtado@nacion.com
Emanuel llevaba la geografía hasta en el nombre. Su apellido era Swedenborg, palabra equivalente a “castillo sueco” si las traducciones nos permiten tal versión; y habría que desconfiar un poco de aquellas pues, como escribió Paco Umbral, en las traducciones, como en las mudanzas, siempre se pierden algunos muebles . Ver más...
Fernando Goldoni