Washington. AFP. Michelle Obama, de 48 años, la primera dama negra, que se define como “Mamá en jefe” y es activista contra la obesidad , es una de las grandes bazas de su marido Barack Obama, reelegido el martes para un segundo mandato.
El Obama de Michelle
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Hace cuatro años, Michelle Obama era reticente a mudarse a la Casa Blanca porque quería quedarse en su hogar de Chicago hasta que sus dos hijas, Malia, ahora de 14 años, y Sasha, de 11, terminaran el año escolar.
Pero poco después del triunfo electoral de su marido, la jefa de hogar se fue entusiasmando con darle una definición diferente al papel de primera dama.
Esta abogada, quien es diplomada en la prestigiosa Universidad de Harvard, que utiliza con frecuencia la red social Twitter, aparece en televisión y habla con amor de su esposo y de sus niñas, se ha convertido en una imagen frecuente en las portadas de revistas femeninas y políticas, donde destacan tanto su elegancia como su poder de conexión con las masas.
En los últimos cinco meses Michelle Obama fue una figura clave en la campaña de Barack Obama, capaz de convencer a los estadounidenses desencantados de que confíaran la presidencia otros cuatro años a su marido.
Su popularidad supera por 13 puntos la de su esposo, con un récord de 69% opiniones a su favor, según un sondeo de The Washington Post/ABC realizado entre el 4 y 7 de octubre.
“Es la mujer más popular del país, un ícono de la moda y una entusiasta de la nutrición por lo que la crítica más dura que han hecho en su contra es calificarla a veces como la niñera de la nación”, dijo Howard Kurtz, periodista y analista de la revista Newsweek.